Para qué se utilizan
Una bomba permite obtener muestras de gases, vapores o partículas mediante tubos, filtros u otros medios adecuados. Se integra en el muestreo personal, donde la entrada del captador acompaña a la persona. Llevar una bomba encendida no demuestra que la muestra represente su exposición: también importan posición, duración y tareas observadas.
Selección del equipo
El método determina el intervalo de caudal necesario. Además, la bomba debe sostenerlo frente a la resistencia del captador durante el tiempo previsto. Autonomía, peso, robustez, alarmas de fallo y compatibilidad con las condiciones ambientales forman parte de la selección. Si existe riesgo de explosión, la adecuación del equipo a ese entorno requiere una comprobación específica.
Montaje y funcionamiento
El conjunto se prepara siguiendo el método y las instrucciones del fabricante. Deben evitarse fugas, tubos doblados y conexiones que se suelten al trabajar. El captador se sitúa en la zona de respiración y la bomba en una posición estable que no obstaculice la tarea. Se acuerda con la persona cómo comunicar una parada o molestia.
Control del caudal y del tiempo
La comprobación del caudal debe representar la resistencia del sistema utilizado; se registran las verificaciones exigidas antes y después del muestreo. Una batería descargada o un filtro colmatado pueden reducir el volumen recogido. No se reconstruye una jornada completa multiplicando el caudal nominal por ocho horas cuando hay interrupciones no documentadas.
Ejemplo de fallo detectable
En un ejemplo hipotético, la bomba de una tarea de lijado se detiene porque el filtro presenta demasiada resistencia. El técnico anota el momento y comprueba el conjunto. No presenta el análisis como una jornada íntegra: valora la validez de la muestra según el procedimiento y, si es necesario, rediseña la duración o repite el muestreo.
Información que debe acompañar a la muestra
Identificación de bomba y captador, caudales, inicio y fin, paradas, persona o puesto y tareas permiten interpretar el resultado. También se conserva el estado de mantenimiento del equipo. Esta trazabilidad evita atribuir una concentración baja a una buena prevención cuando el problema real era que el sistema había aspirado menos aire del previsto.
