Tres operaciones distintas
Calibrar establece una relación entre las indicaciones del instrumento y valores de referencia, con sus incertidumbres. Verificar comprueba si se cumplen requisitos definidos. Ajustar modifica la respuesta del instrumento. No son sinónimos: un equipo puede estar calibrado y mostrar una desviación que lo haga inadecuado para una medición concreta.
Se relaciona con Higiene industrial.
Qué aporta un certificado
El certificado permite conocer resultados, correcciones e incertidumbres en condiciones determinadas. Debe corresponder al equipo identificado y al rango o magnitud de interés. Una etiqueta con una fecha no sustituye esa información. La trazabilidad requiere una relación documentada con referencias apropiadas; no se demuestra únicamente porque se haya comparado el equipo con otro aparato.
Cómo decidir si sirve para medir
Antes de utilizarlo se comparan sus prestaciones con las exigencias del método y la decisión que se necesita tomar. Importan rango, resolución, estabilidad y condiciones ambientales. Una calibración en puntos muy alejados del uso previsto puede no responder a la necesidad. El criterio de aceptación debe estar establecido y no inventarse después de ver el resultado.
Plan y comprobaciones de campo
El programa identifica qué equipos requieren control, quién lo realiza, frecuencia, método y registros. El intervalo considera uso, historial, consecuencias de error e instrucciones o exigencias aplicables. Las comprobaciones antes y después de una campaña pueden detectar deriva o daños; no sustituyen automáticamente una calibración completa ni una verificación legal obligatoria.
Qué hacer si el equipo falla
Debe impedirse su uso no autorizado y evaluar el efecto sobre mediciones anteriores. Por ejemplo, una desviación descubierta al finalizar una jornada puede exigir revisar las muestras afectadas y repetir parte del trabajo. Cambiar la etiqueta o ajustar el instrumento sin conservar el resultado inicial oculta información necesaria para esa evaluación.
Ejemplo y alcance
En un ejemplo hipotético, un detector responde al gas de comprobación, pero esa prueba solo verifica una respuesta definida; no demuestra exactitud para todos los gases y concentraciones. El registro debe expresar qué se comprobó realmente. En instrumentos sujetos a control metrológico, calibración y verificación reglamentaria tienen efectos diferentes; el plan debe contemplar ambos cuando correspondan.
