Qué detecta
El interruptor diferencial compara las corrientes que circulan por los conductores activos del circuito y actúa ante una corriente residual según sus características. Puede participar en la protección frente a choques eléctricos y determinadas situaciones de defecto. No mide directamente la resistencia del cuerpo ni reconoce todos los contactos eléctricos peligrosos.
Se relaciona con Riesgo eléctrico.
Diferencial y magnetotérmico
Son funciones distintas. El magnetotérmico protege frente a sobreintensidades; el diferencial responde a una diferencia de corrientes. Existen aparatos que combinan ambas funciones, pero no debe suponerse que todo diferencial protege por sí mismo frente a sobrecargas o cortocircuitos. La elección y coordinación corresponden al diseño del circuito completo.
Sensibilidad y tipo
Además de la corriente diferencial asignada, importan la forma de onda detectable, temporización, corriente nominal y coordinación con otros dispositivos. Las cargas electrónicas pueden generar corrientes residuales que requieren un tipo apropiado. Elegir únicamente «30 mA» deja sin resolver esas condiciones. La guía española diferencia, entre otros, tipos AC, A, F y B.
Pruebas y mantenimiento
El accionamiento del botón de prueba comprueba una función prevista por el fabricante, pero no acredita toda la instalación ni sustituye sus verificaciones instrumentales. Deben seguirse instrucciones y mantener registro de anomalías. Un disparo repetido exige investigar el circuito: elevar la corriente diferencial asignada o anular el dispositivo para evitar molestias puede eliminar una protección necesaria.
Ejemplo hipotético
Se incorpora un equipo con electrónica de potencia y empiezan los disparos. El análisis debe distinguir fugas, incompatibilidad del tipo, acumulación de corrientes residuales o avería. La respuesta no es mantener el diferencial puenteado. También debe comprobarse que la protección elegida actúa frente a las corrientes de defecto que ese equipo puede producir.
Qué no garantiza
Un diferencial no permite prescindir del aislamiento, las envolventes o la puesta a tierra cuando corresponda. Puede no actuar si la corriente de contacto circula entre conductores activos sin desequilibrio suficiente. Su presencia tampoco autoriza trabajos con tensión. La protección adicional de alta sensibilidad reduce ciertos riesgos, pero no convierte cualquier instalación, alargador o maniobra en segura.
