Un marco laboral conectado con el regulador
La NOM-012-STPS-2012 se aplica a centros de trabajo mexicanos que manejan fuentes de radiación ionizante. El catálogo oficial confirma su vigencia. No sustituye las autorizaciones nucleares o sanitarias: conecta las obligaciones laborales con los requisitos del órgano regulador competente y las condiciones de la licencia correspondiente.
La evaluación debe considerar las características radiológicas de cada fuente y las actividades desarrolladas. El riesgo de radiaciones ionizantes no se controla solo con una señal en la puerta. Hace falta conocer quién trabaja en cada zona y qué exposición puede producirse durante operación, mantenimiento o incidentes.
Programa, manual y responsabilidades
El centro debe contar con un programa de seguridad y protección radiológica y un manual adecuado. El programa identifica actividades, duración, responsables, recursos y coordinación entre áreas. También incluye la investigación de incidentes y accidentes para corregir sus causas.
La norma contempla un encargado de seguridad radiológica o, según el caso, el responsable de operación del equipo de rayos X y los apoyos necesarios. Las funciones no se cubren simplemente asignando el nombre de una persona sin verificar preparación y requisitos del régimen aplicable.
Medición y dosimetría con seguimiento
Deben existir equipos de medición adecuados, calibración y mantenimiento, además de dosímetros cuando correspondan a la licencia. Los resultados de dosimetría se evalúan, registran y siguen; se facilita a cada persona expuesta información sobre su dosis anual y acumulada.
Por ejemplo, entregar dosímetros sin gestionar su lectura y las desviaciones convierte un control continuo en un trámite. La revisión debe enlazar resultados, condiciones de trabajo y medidas correctoras, manteniendo la exposición tan baja como sea posible dentro del marco de protección radiológica.
Emergencias y vigilancia de la salud
El plan radiológico debe contemplar escenarios previsibles, responsables, restricciones de exposición y asistencia médica. Quienes intervienen necesitan entrenamiento y autorización acordes con su función. Las fuentes abiertas requieren además considerar contaminación de personas, materiales y residuos.
La vigilancia de la salud y las decisiones sobre continuidad de exposición corresponden a profesionales y al régimen regulador aplicable. Esta ficha no calcula blindajes, dosis permitidas ni procedimientos de recuperación de fuentes; esos aspectos necesitan información técnica y personal específicamente autorizado.
