Para qué sirven
Las redes de seguridad pueden limitar las consecuencias de una caída mediante la deformación de un sistema textil y sus soportes. No equivalen a una malla para retener escombros. Deben seleccionarse para personas, para la geometría del trabajo y para la trayectoria de caída que se pretende interceptar.
Se relaciona con Protección colectiva.
Prevenir y detener una caída
Una barandilla evita que una persona alcance el vacío; una red de recogida actúa cuando la caída ya ha comenzado. Esa diferencia explica por qué instalar redes no justifica retirar una protección que evita caer. La decisión debe seguir la evaluación y considerar el montaje, las transiciones y las tareas posteriores.
Espacio libre y anclajes
La red necesita deformarse sin que la persona golpee un forjado, una máquina o el suelo. Acercarla al plano de trabajo reduce la caída, pero no elimina la necesidad de comprobar el espacio inferior. Los soportes, uniones, dimensiones y disposición deben responder al sistema previsto, sin improvisar atados ni mezclar componentes incompatibles.
Montaje y conservación
La instalación, modificación y retirada requieren personal competente y un método seguro de acceso. Debe verificarse la recepción del montaje y mantenerse la red libre de materiales que puedan lesionar a quien caiga. La exposición ambiental, los cortes, la abrasión y las modificaciones del edificio pueden alterar su capacidad de protección.
Después de una caída
Se debe interrumpir el trabajo sobre el sistema afectado, ejecutar el rescate previsto y someterlo a una revisión competente antes de reutilizarlo. Que la red parezca intacta no acredita que sus fibras, uniones y anclajes conserven las prestaciones. El procedimiento de rescate debe estar preparado antes de empezar, no tras el accidente.
Ejemplo y límites
En un ejemplo hipotético, una red bien instalada sobre un patio queda inutilizada cuando se apilan palés debajo. El problema no es la resistencia de la red, sino la desaparición de la distancia de deformación. Las instrucciones y verificaciones del sistema prevalecen sobre reglas visuales como «queda bastante espacio» o «siempre lo hemos montado así».
