Objetivos y tipos de simulacro
Los simulacros persiguen varios objetivos complementarios: entrenar a los equipos de emergencia (alarma y evacuación, primera y segunda intervención, primeros auxilios) y a la plantilla en los procedimientos del plan; verificar los tiempos de detección, alarma, respuesta y evacuación; comprobar el estado y la eficacia de las instalaciones y medios de protección; probar los canales de comunicación internos y con los servicios públicos de emergencia; identificar deficiencias del plan, de la formación, de la señalización o de las instalaciones; y consolidar la cultura preventiva mediante la práctica. Cada simulacro debe tener objetivos definidos y medibles, distintos según la madurez del plan y las conclusiones de los ejercicios anteriores.
Según su alcance y su grado de aviso, se distinguen simulacros de gabinete o de mesa (revisión del procedimiento con los responsables, sin movimiento de personas), simulacros parciales (una zona, un turno, un equipo o una fase del plan, como la alarma o la intervención con extintores) y simulacros generales (evacuación completa del centro con participación de todas las personas y, en su caso, de los servicios externos). Pueden ser anunciados, con fecha y hora conocidas, adecuados para las primeras implantaciones y para centros con público o personas vulnerables, o no anunciados, más realistas y reservados a organizaciones con experiencia, siempre con conocimiento de un grupo de control y con medidas para evitar riesgos y alarmas innecesarias.
La NTP 361 del INSST, referida a los planes de emergencia en lugares de pública concurrencia, y la Norma Básica de Autoprotección describen los simulacros como parte del programa de implantación y de mantenimiento de la eficacia del plan, junto con la formación, la información y el mantenimiento de las instalaciones, y exigen que sus resultados se evalúen y se incorporen a la revisión del plan.
Fases de un simulacro
- Planificación. Definición de objetivos, escenario, alcance, fecha y hora, participantes, observadores, medios de seguridad, criterios de evaluación y comunicación previa a servicios externos, empresas concurrentes y, en su caso, vecinos.
- Preparación. Revisión del plan y de los procedimientos, verificación de instalaciones y medios, formación o repaso de los equipos, elaboración de las hojas de observación y designación del grupo de control.
- Ejecución. Activación del escenario, actuación de los equipos conforme al plan, evacuación o confinamiento, recuento en el punto de reunión, comunicación con los servicios externos y finalización controlada.
- Observación. Registro por observadores formados de los tiempos, las actuaciones, los comportamientos, las incidencias y el estado de los medios, con criterios homogéneos.
- Evaluación. Reunión de análisis con los equipos y los observadores, comparación con los objetivos y con los tiempos de referencia e identificación de deficiencias y buenas prácticas.
- Informe y mejoras. Informe documentado con resultados, incidencias y acciones correctoras con responsables y plazos, comunicación a la plantilla y a la representación de los trabajadores y, en las actividades obligadas, constancia a disposición de la administración.
- Seguimiento. Verificación del cierre de las acciones y consideración de los resultados en la revisión del plan y en el diseño del siguiente simulacro.
Requisitos y condiciones de seguridad
- Periodicidad. Al menos anual en las actividades sujetas a la Norma Básica de Autoprotección y con la frecuencia adecuada al riesgo en el resto, considerando turnos, centros y rotación de plantilla.
- Seguridad del ejercicio. Medidas para evitar accidentes durante el simulacro: identificación de zonas peligrosas, personas con movilidad reducida, condiciones meteorológicas, tráfico y coordinación con la producción.
- Comunicación. Aviso previo a los servicios públicos de emergencia y a las empresas concurrentes para evitar activaciones reales, y comunicación a la plantilla en los simulacros anunciados.
- Realismo. Escenarios basados en los riesgos evaluados y en incidentes reales, con elementos de simulación (humo frío, víctimas simuladas, indisponibilidad de una salida) proporcionados a la experiencia de la organización.
- Participación. Consulta a los delegados de prevención y participación del comité de seguridad y salud en la planificación y la evaluación.
- Personas ajenas y vulnerables. Inclusión de contratas, visitantes, clientes y personas con discapacidad o movilidad reducida en el diseño y en las medidas de evacuación asistida.
- Registro. Documentación del simulacro (planificación, hojas de observación, informe, acciones) como parte de la documentación preventiva.
Aplicación organizativa: cómo planificar y evaluar un simulacro
- Definir los objetivos del simulacro a partir del plan de emergencia, los riesgos evaluados, los incidentes y las conclusiones del ejercicio anterior, y elegir el tipo (gabinete, parcial o general; anunciado o no).
- Diseñar el escenario con alcance, fecha y hora, participantes, observadores, elementos de simulación, medidas de seguridad y criterios y tiempos de referencia para la evaluación.
- Comunicar el ejercicio a los servicios públicos de emergencia, a las empresas concurrentes y, en los simulacros anunciados, a la plantilla; consultar a los delegados de prevención.
- Preparar a los equipos y verificar las instalaciones y medios antes del ejercicio.
- Ejecutar el simulacro conforme al plan, con el grupo de control atento a la seguridad y con registro de tiempos y actuaciones por los observadores.
- Evaluar con los equipos y los observadores, elaborar el informe con deficiencias, buenas prácticas y acciones correctoras con responsables y plazos, y comunicar los resultados.
- Cerrar las acciones, incorporar las conclusiones a la revisión del plan y planificar el siguiente simulacro.
Un software de gestión preventiva permite planificar los simulacros por centro y turno, gestionar las comunicaciones previas, registrar las hojas de observación y los tiempos, generar el informe, seguir las acciones correctoras y mantener la trazabilidad exigida por la Norma Básica de Autoprotección y por el sistema de gestión.
Límites y errores frecuentes
- Realizar el simulacro como un trámite anual sin objetivos definidos, sin observadores ni evaluación.
- Repetir siempre el mismo escenario y el mismo turno, dejando sin entrenar a parte de la plantilla y de los equipos.
- No avisar a los servicios de emergencia ni a las empresas concurrentes, con riesgo de activaciones reales.
- Generar riesgos durante el ejercicio por falta de medidas de seguridad o de grupo de control.
- No elaborar el informe ni cerrar las acciones correctoras, de modo que las deficiencias se repiten.
- Excluir a contratas, visitantes y personas con movilidad reducida del diseño del simulacro.
Los criterios de implantación y mantenimiento de los planes se recogen en la Norma Básica de Autoprotección y en la documentación del INSST; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: un hospital comarcal sujeto a la Norma Básica de Autoprotección planifica su simulacro anual tras un incendio real menor en un almacén que reveló dudas sobre el confinamiento de pacientes.
- Planificación. El responsable de emergencias y el servicio de prevención definen como objetivos comprobar el procedimiento de confinamiento y evacuación horizontal de una planta de hospitalización, los tiempos de alarma y la coordinación con los bomberos; se diseña un simulacro parcial anunciado con humo frío, dos pacientes simulados y observadores en cada sector.
- Preparación y comunicación. Se avisa a los servicios de emergencia, a las contratas de limpieza y mantenimiento y a la plantilla de la planta; se repasan los procedimientos con los equipos y se verifican las puertas cortafuego, la sectorización y la megafonía.
- Ejecución y evaluación. El ejercicio muestra un tiempo de alarma correcto, una demora en el cierre de un sector por una puerta bloqueada con material y dudas del personal de nueva incorporación sobre las funciones de evacuación horizontal.
- Mejoras. El informe fija acciones: retirada del material y consigna de puertas libres, formación de acogida reforzada con el procedimiento de confinamiento y revisión del plan; las acciones se cierran en dos meses y el siguiente simulacro, no anunciado y en turno de noche, se planifica para verificar su eficacia.
Marco normativo y de referencia
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre. Ley de Prevención de Riesgos Laborales; medidas de emergencia y comprobación periódica de su funcionamiento (artículo 20).
- Real Decreto 393/2007, de 23 de marzo. Norma Básica de Autoprotección; implantación, simulacros al menos anuales y mantenimiento de la eficacia del plan.
- Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo; vías y salidas de evacuación y protección contra incendios.
- Real Decreto 485/1997, de 14 de abril. Señalización de seguridad y salud; señales de evacuación y de equipos de lucha contra incendios.
- Real Decreto 171/2004, de 30 de enero. Coordinación de actividades empresariales; información sobre medidas de emergencia a las empresas concurrentes.
- NTP 361. Planes de emergencia en lugares de pública concurrencia. Implantación y mantenimiento de los planes de emergencia, incluidos los simulacros.
La normativa autonómica de autoprotección y los planes de protección civil pueden establecer requisitos adicionales sobre la periodicidad, la comunicación y el registro de los simulacros.
