Qué gases y recipientes comprende
La ITC MIE APQ-5 del Real Decreto 656/2017 se aplica al almacenamiento de gases en recipientes a presión móviles. No se limita a gases comprimidos: también contempla gases licuados, disueltos y sus mezclas dentro de su ámbito. Para reconocer los riesgos físicos del recipiente puede consultarse la ficha de botellas de gases comprimidos y licuados. Aquí interesa determinar las obligaciones del almacenamiento en España.
La instrucción contiene exclusiones y conexiones con otras normas. Los aerosoles, determinados recipientes criogénicos abiertos o los equipos incorporados a ciertos usos no reciben automáticamente el mismo tratamiento que un almacén de botellas. El cloro tiene su regulación específica. La identificación correcta evita elegir medidas por la apariencia del envase.
Almacén, uso y reserva no son equivalentes
Los recipientes en utilización y la reserva imprescindible para mantener el servicio tienen un tratamiento particular: les resulta aplicable el artículo 9. Esto no permite llamar reserva a cualquier acumulación junto al puesto de trabajo. El titular debe justificar qué necesita realmente para la continuidad del servicio.
La guía ministerial propone un criterio interpretativo para esa reserva y explica los distintos formatos de recipientes móviles. Es una ayuda para documentar el caso, no una autorización para ignorar el inventario total o las condiciones reales de utilización.
Clasificar el almacenamiento y su ubicación
Las categorías del almacén dependen del peligro de los gases y de las cantidades previstas. La revisión debe considerar ventilación, protección frente a daños, estabilidad, separación de productos incompatibles, accesos y fuentes de ignición. Un gas no inflamable puede producir asfixia; que no arda no elimina la necesidad de valorar una fuga.
Por ejemplo, incorporar un nuevo gas a un taller puede cambiar las incompatibilidades aunque el número total de botellas sea el mismo. Debe revisarse la clasificación y la ubicación antes de introducirlo en la instalación.
Uso con identificación y responsabilidad claras
El usuario debe disponer de instrucciones y personal formado. La identificación del contenido debe conservarse; un recipiente sin identificación fiable requiere gestión con el proveedor, no una prueba improvisada. Válvulas, conexiones y accesorios deben ser adecuados al gas y al servicio. APQ-5 se coordina con las reglas de equipos a presión transportables y con la evaluación del riesgo químico, pero no sustituye ninguna de ellas.
