Elegir el equipo y preparar la zona
La evaluación debe distinguir astilladoras alimentadas manualmente de instalaciones cargadas con medios mecánicos. El volumen de trabajo, tamaño y forma de las ramas pueden hacer inadecuada la alimentación manual. La elección forma parte de la planificación de los Riesgos laborales en trabajos forestales.
El terreno y la posición del remolque deben mantener la estabilidad y la geometría de acceso prevista. Hay que separar peatones y tráfico, orientar la descarga hacia una zona segura y evitar que ramas acumuladas bloqueen el espacio de retirada del operario.
Tolva, rodillos y parada de alimentación
La longitud y forma de la tolva limitan el alcance hacia los órganos peligrosos. Los dispositivos de parada de alimentación deben poder accionarse desde las posiciones de trabajo previstas y mantenerse libres de restos. Acortar la tolva o inmovilizar una barra que molesta altera la protección.
Una cortina de goma puede reducir proyecciones, pero no convierte la entrada en una zona segura. Tampoco debe confundirse el mando habitual de avance o retroceso con todos los dispositivos de seguridad de la máquina. Las comprobaciones funcionales deben seguir el manual, sin exponer el cuerpo a los rodillos.
Ramas, ropa y materiales extraños
Las ramas pueden girar, golpear o enganchar al entrar. El método y la posición de alimentación deben enseñarse con el equipo concreto. Cuerdas, elementos metálicos y otros materiales ajenos al proceso deben quedar fuera; la ropa y los equipos personales no deben presentar partes que faciliten el enganche.
El trabajo también requiere valorar ruido, polvo y proyecciones. La protección ocular y auditiva se selecciona según la exposición, sin sustituir los cerramientos ni la separación de personas.
Atascos y movimiento residual
Si la alimentación se detiene, el disco o tambor puede continuar girando. Antes de una intervención hay que aplicar el procedimiento de Bloqueo y etiquetado (LOTO), controlar energías y confirmar la parada de los elementos peligrosos. No se debe alcanzar una rama atascada suponiendo que la ausencia de avance demuestra una condición segura.
Los atascos repetidos y los fallos de retorno o parada requieren retirar el equipo de servicio y una revisión competente. La presión por despejar rápidamente una tolva no debe cambiar el procedimiento previsto.
