Qué son las atmósferas explosivas y dónde aparecen
Las explosiones en el lugar de trabajo se producen cuando coinciden una sustancia inflamable dispersa en el aire en concentración dentro de sus límites de explosividad, oxígeno y una fuente de ignición con energía suficiente. Aparecen en industrias muy diversas: refinerías y plantas químicas, almacenamiento y trasiego de combustibles, cabinas de pintura, plantas de gas, depuradoras, silos y manipulación de cereales, harinas, azúcar, madera, plásticos o metales en polvo, industria farmacéutica y talleres con disolventes. El polvo combustible es una causa frecuente y a menudo subestimada de explosiones graves.
La Unión Europea regula la materia con dos directivas complementarias: la Directiva 2014/34/UE, dirigida a los fabricantes, que fija los requisitos esenciales de los aparatos y sistemas de protección destinados a atmósferas potencialmente explosivas y su marcado (categorías M1 y M2 para el grupo I y 1, 2 y 3 para el grupo II), y la Directiva 1999/92/CE, dirigida a los empresarios, que establece las disposiciones mínimas para proteger a los trabajadores. En España las transponen el Real Decreto 144/2016 y el Real Decreto 681/2003, respectivamente, y el INSST publica la Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo.
El enfoque preventivo sigue una jerarquía clara: primero evitar la formación de la atmósfera explosiva (sustitución de sustancias, inertización, ventilación, control de fugas y de acumulaciones de polvo); si no es posible, evitar la ignición (equipos y ropa adecuados a la zona, control de electricidad estática, trabajos en caliente con permiso, puesta a tierra); y por último atenuar los efectos (venteo, supresión, desacoplamiento, resistencia de las construcciones). Las medidas se documentan en el documento de protección contra explosiones.
Obligaciones del Real Decreto 681/2003
- Evaluación específica. Evaluar los riesgos de explosión considerando la probabilidad de formación y duración de las atmósferas explosivas, la probabilidad de presencia y activación de fuentes de ignición, las instalaciones, sustancias, procesos y sus interacciones, y las proporciones de los efectos previsibles.
- Clasificación de zonas. Clasificar en zonas las áreas en las que puedan formarse atmósferas explosivas: zona 0 (presencia permanente o frecuente de gas, vapor o niebla), zona 1 (probable en funcionamiento normal), zona 2 (poco probable y de corta duración); y zonas 20, 21 y 22 para polvo combustible.
- Equipos por zona. Utilizar en cada zona aparatos y sistemas de protección de la categoría correspondiente: categoría 1 en zonas 0 y 20, categoría 1 o 2 en zonas 1 y 21, categorías 1, 2 o 3 en zonas 2 y 22, salvo que el documento de protección contra explosiones justifique otra cosa.
- Documento de protección contra explosiones. Elaborar y mantener actualizado el documento que refleje la evaluación, las medidas adoptadas, la clasificación de zonas, los lugares donde se aplican las disposiciones mínimas y el diseño, utilización y mantenimiento seguros de lugares y equipos.
- Coordinación. Cuando concurren varias empresas, el empresario titular del centro coordina las medidas y precisa su objetivo y aplicación en el documento de protección.
- Señalización y accesos. Señalizar los accesos a las zonas con el pictograma triangular EX y controlar la entrada de personas y equipos.
- Medidas organizativas. Formación específica, instrucciones escritas y sistema de permisos de trabajo para las actividades peligrosas, verificación de las instalaciones antes de la puesta en servicio por personas competentes, y mantenimiento de la seguridad ante cortes de energía.
Medidas técnicas habituales
- Control de la sustancia. Sustitución por sustancias menos inflamables, reducción de cantidades, inertización con nitrógeno, ventilación natural o forzada con detección de gas, y limpieza sistemática de depósitos de polvo.
- Control de la ignición. Equipos eléctricos y no eléctricos con marcado ATEX de la categoría adecuada, puesta a tierra y equipotencialidad, control de la electricidad estática (ropa, calzado, materiales), protección contra el rayo, temperaturas superficiales controladas y herramientas antichispa.
- Atenuación de efectos. Paneles de venteo, sistemas de supresión de explosiones, desacoplamiento entre equipos, diseño resistente a la presión y distancias de seguridad.
- Detección y actuación. Detectores de gas con alarmas y enclavamientos, paradas de emergencia y procedimientos de evacuación.
- Mantenimiento e inspección. Programas conforme a las normas UNE-EN 60079 para instalaciones eléctricas en atmósferas explosivas, con registro de inspecciones y de reparaciones por personal competente.
Aplicación organizativa: cómo gestionar el riesgo ATEX
- Inventariar las sustancias inflamables y los polvos combustibles presentes, con sus propiedades (límites de explosividad, temperatura de ignición, energía mínima de ignición) y los procesos en los que se manipulan.
- Realizar la evaluación específica del riesgo de explosión y clasificar las zonas con criterios documentados, apoyándose en las normas UNE-EN 60079-10-1 y 60079-10-2.
- Elaborar el documento de protección contra explosiones con la evaluación, la clasificación, las medidas técnicas y organizativas, los equipos por zona y las responsabilidades, y revisarlo ante cambios.
- Verificar que los equipos instalados en cada zona tienen el marcado y la categoría adecuados, y establecer el programa de inspección y mantenimiento por personal competente.
- Implantar el sistema de permisos de trabajo para trabajos en caliente y otras actividades peligrosas en zonas clasificadas, con control de acceso y señalización.
- Formar a los trabajadores expuestos y a los contratistas, y coordinar las actividades empresariales en las zonas clasificadas.
- Integrar el riesgo de explosión en el plan de emergencia y en la gestión del cambio, y registrar incidentes (fugas, activaciones de detectores) como indicadores.
Un software de gestión preventiva permite mantener el documento de protección contra explosiones, el inventario de equipos ATEX con sus inspecciones, los permisos de trabajo en zonas clasificadas y la formación del personal, con trazabilidad ante la Inspección y las auditorías.
Límites y errores frecuentes
- Ignorar el riesgo del polvo combustible en industrias alimentarias, madereras o de plásticos.
- No elaborar o no actualizar el documento de protección contra explosiones tras cambios en procesos o instalaciones.
- Instalar equipos sin marcado ATEX o de categoría inadecuada en zonas clasificadas, o realizar reparaciones que anulan el modo de protección.
- Realizar trabajos en caliente en zonas clasificadas sin permiso de trabajo ni medición previa.
- Descuidar la electricidad estática, la puesta a tierra y la limpieza de depósitos de polvo.
- Omitir la coordinación con contratistas que introducen equipos o realizan trabajos en las zonas.
La evaluación y clasificación de zonas requieren competencia técnica especializada; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una fábrica de piensos con silos, molienda y transporte neumático de harinas quiere verificar su cumplimiento ATEX tras una inspección.
- Evaluación. El servicio de prevención, con apoyo de un especialista, inventaría los polvos combustibles, determina sus propiedades y clasifica el interior de silos y filtros como zona 20, las zonas de carga como 21 y los alrededores con depósitos de polvo como 22.
- Documento. Elabora el documento de protección contra explosiones con la clasificación, las medidas (venteo de silos, detectores de chispas en el transporte, limpieza programada, puesta a tierra) y el inventario de equipos por zona.
- Equipos y trabajos. Sustituye motores y luminarias no conformes en zonas 21 y 22, implanta permisos de trabajo en caliente y forma al personal de mantenimiento.
- Seguimiento. Programa de inspección de equipos ATEX, registro de limpiezas y revisión del documento ante cualquier modificación de la instalación.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 681/2003, de 12 de junio. Protección de la salud y la seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo.
- Real Decreto 144/2016, de 8 de abril. Requisitos esenciales de salud y seguridad de los aparatos y sistemas de protección para uso en atmósferas potencialmente explosivas.
- Directiva 1999/92/CE. Disposiciones mínimas para la protección de los trabajadores expuestos a atmósferas explosivas.
- Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo (INSST). Guía de aplicación del Real Decreto 681/2003.
- NTP 876: Evaluación de los riesgos específicos derivados de las atmósferas explosivas (ATEX). Nota técnica del INSST.
Las normas de la serie UNE-EN 60079 (clasificación de emplazamientos, selección, instalación, inspección y mantenimiento de instalaciones eléctricas en atmósferas explosivas) y UNE-EN 1127-1 (prevención y protección contra explosiones) se adquieren a través de la Asociación Española de Normalización.
