La herramienta también define el peligro
Una pinza puede liberar una carga; una herramienta puede cortar, soldar o proyectar material. La pieza transportada modifica el volumen barrido y puede crear atrapamientos contra estructuras. El análisis debe incluir esas condiciones y la coordinación con transportadores o mesas.
Las fuentes de energía y los estados de fallo tampoco terminan en el robot. Una señal de parada debe producir la respuesta prevista en los equipos cuya continuidad pudiera mantener el peligro.
Separar tareas y modos
La producción automática, la enseñanza de puntos, la recuperación de una incidencia y el mantenimiento no son la misma situación. Para cada tarea se identifica quién necesita acceder, a qué lugar y con qué energías o movimientos presentes.
Durante producción suelen utilizarse Resguardos de máquinas y dispositivos de protección para separar personas y peligro. Cuando una tarea necesita interacción, la solución debe estar diseñada y validada para ella; abrir una puerta o reducir informalmente la velocidad no convierte la célula en colaborativa.
Accesos, salida y puesta en marcha
Los Dispositivos de enclavamiento y el sistema de mando deben impedir una exposición incompatible con el modo elegido. Se estudia también la permanencia de alguien dentro, la visibilidad desde el rearme y la posibilidad de salir o recibir ayuda.
Los procedimientos explican cómo acceder y recuperar el servicio. El Bloqueo y etiquetado (LOTO) se aplica cuando la intervención requiere control de energías. La formación debe incluir los riesgos específicos de la herramienta y de los periféricos.
Ejemplo: cambiar la pinza
Una célula hipotética recibe una pinza más larga para un producto nuevo. Aunque el robot no cambie, el conjunto puede alcanzar un cerramiento o atrapar una mano en otra posición. La revisión vuelve a considerar trayectorias, cargas, accesos y funciones de protección.
El expediente conserva evaluación, configuración y pruebas del conjunto instalado. Un vídeo de funcionamiento normal no sustituye esa evidencia. La validación debe contemplar las tareas previstas y las condiciones anómalas relevantes antes de autorizar el uso.
La recuperación de fallos merece una tarea específica en la evaluación: localizar una pieza desplazada o confirmar una posición puede atraer a alguien a un punto que no ocupa durante producción. Conviene prever cómo se realizará esa observación y evitar que el diagnóstico dependa de entrar sin control en el volumen de movimiento.
