Dos servicios con funciones coordinadas
El Decreto 1338/96 regula la organización de los servicios de Medicina del Trabajo y de Higiene y Seguridad. Pueden ser internos o externos conforme al marco aplicable, pero su contratación no convierte la prevención en una función ajena a la responsabilidad empresarial.
La Resolución SRT 905/2015 concreta funciones de ambos servicios y sus actuaciones conjuntas. Dimensionamiento y contenido del trabajo son cuestiones relacionadas, aunque distintas: contar horas profesionales no demuestra que se hayan evaluado los riesgos o seguido las medidas acordadas.
Qué son los trabajadores equivalentes
El decreto define una magnitud que suma los trabajadores dedicados a producción y el cincuenta por ciento de los asignados a tareas administrativas. Esa base se utiliza para determinar ciertos requisitos de prestación del servicio; no debe confundirse con una autorización para proteger menos a personal administrativo.
El cálculo necesita una clasificación defendible de la plantilla. Conviene conservar la fecha, las fuentes y los criterios utilizados, y revisarlo cuando cambian el número de personas, la distribución de funciones o las características de la actividad.
Las tablas responden a condiciones diferentes
El texto establece criterios para horas de Medicina del Trabajo y para Higiene y Seguridad. Las primeras se expresan en dedicación semanal, mientras que la tabla del segundo servicio contempla horas mensuales y categorías relacionadas con la actividad y sus riesgos.
No deben mezclarse unidades ni trasladarse automáticamente una excepción de un servicio al otro. La ausencia de una obligación concreta de presencia profesional en un supuesto no elimina las restantes obligaciones de salud, evaluación, capacitación o protección de los trabajadores.
Revisar la prestación efectiva
Una revisión preventiva debería comprobar profesionales habilitados, alcance contratado, disponibilidad, visitas y coordinación. La Resolución 905/2015 orienta actuaciones conjuntas como el mapa de riesgos y programas de capacitación, además de funciones específicas de cada disciplina.
Por ejemplo, un crecimiento de producción puede requerir revisar tanto el cálculo de trabajadores equivalentes como la cobertura de nuevos procesos. Mantener el contrato antiguo sin analizar el cambio dejaría sin resolver la necesidad real. El texto actualizado y las condiciones particulares deben guiar la decisión, no una tabla descontextualizada.
