Un mapa de conocimientos, no una división de responsabilidades
El artículo 34 del RD 39/1997 relaciona las funciones de nivel superior con estas especialidades. Los niveles básico, intermedio y superior describen capacidades y funciones; no son otras tres especialidades.
La empresa conserva su deber de protección. Contar con especialistas permite fundamentar decisiones, pero no traslada toda la prevención al servicio preventivo. Compras, mantenimiento, operaciones y dirección deben aplicar las medidas dentro de su ámbito.
Seguridad en el trabajo
Se centra en condiciones que pueden originar accidentes: acceso a partes móviles, caídas, circulación, electricidad, incendios o liberaciones de energía. Analiza equipos, instalaciones, tareas y organización de las operaciones.
Puede requerir inspecciones, estudio de accidentes, evaluación de equipos y selección de protecciones. Un riesgo no queda resuelto por tener un procedimiento escrito: es necesario comprobar que el diseño, los medios y la ejecución permiten trabajar de forma segura.
Higiene industrial
La higiene industrial identifica y evalúa exposiciones a agentes químicos, físicos y biológicos. Decide cuándo son necesarias mediciones, cómo obtener resultados representativos y qué medidas reducen la exposición.
Su actividad no se limita a comparar una cifra con un límite. Incluye valorar duración y variabilidad de las tareas, vías de entrada, eficacia de la extracción o cambios del proceso. Una muestra aislada puede no representar todos los turnos o circunstancias.
Ergonomía y psicosociología aplicada
La ergonomía estudia el ajuste entre las personas, las tareas y los medios: esfuerzos, posturas, repetición, carga mental, interfaces y condiciones de uso. La psicosociología aplicada analiza factores organizativos como demandas, autonomía, apoyo, roles y tiempo de trabajo.
En la clasificación española forman una especialidad conjunta. Esto no significa que una misma técnica sirva para cualquier problema: una evaluación de manipulación de cargas no sustituye el análisis de la organización del trabajo.
Medicina del trabajo y colaboración sanitaria
Aborda la relación entre trabajo y salud mediante profesionales sanitarios competentes. El artículo 37 del Reglamento incluye vigilancia específica, estudio de resultados colectivos y colaboración con otras especialidades para proponer mejoras.
La información médica individual tiene protección específica. La empresa recibe las conclusiones preventivas que correspondan, no una historia clínica completa. Una recomendación de adaptación debe conectarse con las tareas y exposiciones reales, respetando esa confidencialidad.
Cómo decidir quién debe intervenir
Se parte del problema: qué ocurre, en qué tarea, con qué exposición y a quién afecta. Un servicio propio debe contar al menos con dos especialidades y concertar lo no asumido; las entidades que actúan como servicios ajenos deben disponer de las cuatro, conforme al Reglamento.
Estos requisitos organizativos no sustituyen comprobar la competencia para una evaluación concreta. Un proyecto complejo puede exigir trabajo conjunto, mediciones especializadas o apoyo técnico adicional.
Ejemplo hipotético: un nuevo puesto de soldadura
Seguridad revisa incendios, proyecciones y equipos. Higiene analiza humos y extracción. Ergonomía estudia posturas y alcance de piezas, mientras psicosociología considera ritmo y organización. Medicina del trabajo utiliza la información de riesgos para la vigilancia sanitaria que proceda.
El resultado debe ser un conjunto coherente de decisiones. Una pantalla protectora que impida una buena postura o una extracción que dificulte la operación exige revisión conjunta, no cuatro informes desconectados.
