Quién es Drew Weissman
Drew Weissman es un médico e inmunólogo estadounidense nacido en Lexington, Massachusetts, el 7 de septiembre de 1959. Compartió con Katalin Karikó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2023 por descubrimientos sobre modificaciones del ARN que permitieron desarrollar vacunas eficaces de ARNm contra la COVID-19.[6]
Formación médica y científica
Durante sus años escolares trabajó en la empresa de su padre, que fabricaba espejos ópticos para satélites. Esa experiencia acompañó un interés temprano por la ciencia y la tecnología.[7] En Brandeis obtuvo sus titulaciones de grado y máster en 1981, con formación en bioquímica y enzimología.[9]
En 1987 completó Medicina y el doctorado en Boston University. Tras la residencia en Boston, investigó en los National Institutes of Health con Anthony Fauci.[8] Se incorporó a la Universidad de Pensilvania en 1997, donde organizó su programa de investigación en inmunología y vacunas.[9]
El VIH y las células dendríticas
Antes de centrarse en ARNm, estudió las interacciones del VIH con células inmunitarias. En 1995 publicó con Li, Orenstein y Fauci que diferentes poblaciones de células dendríticas podían unirse al virus, pero diferían en su capacidad para transmitir la infección a células T. La distinción relacionaba maduración celular y propagación viral.[10]
La colaboración con Karikó
A finales de los años noventa coincidió con Karikó junto a una fotocopiadora de Penn. Una conversación sobre investigación abrió una colaboración entre inmunología y bioquímica del ARN.[8] Ambos figuraron entre los autores del estudio de 2005 sobre nucleósidos modificados y reconocimiento inmunitario.[6]
El trabajo continuó después del descubrimiento inicial. En 2008, un equipo integrado por Karikó, Muramatsu, Welsh, Ludwig, Kato, Akira y Weissman mostró ventajas de incorporar pseudouridina al ARNm. Los experimentos relacionaron esa modificación con mayor producción de proteínas y estabilidad biológica, ampliando las posibilidades de emplearlo como vehículo de expresión.[11]
En 2011 estudiaron otro obstáculo: contaminantes de ARN bicatenario generados durante la transcripción. La purificación mediante cromatografía redujo la activación inmunitaria y mejoró la expresión del ARN modificado. El artículo, firmado por Karikó, Muramatsu, Ludwig y Weissman, mostró que la composición y pureza de la preparación también condicionaban su comportamiento.[12]
ARN y nanopartículas lipídicas
Las formulaciones de ARNm requieren sistemas que protejan la molécula y permitan entregarla a las células. El Premio Tang de 2022 reconoció conjuntamente a Weissman, Karikó y Pieter Cullis, vinculando ARN modificado y nanopartículas lipídicas. Esta combinación reunió aportaciones de química del ARN, inmunología y sistemas de administración farmacéutica.[21]
Investigación en vacunas para otros virus
En 2017 participó en el estudio de Pardi y colaboradores sobre una vacuna experimental de ARNm contra Zika. Los investigadores observaron respuestas de anticuerpos y protección en ratones y macacos rhesus. El trabajo precedió a la pandemia y exploró cómo adaptar la plataforma a un virus diferente en modelos animales.[13]
El estudio de Arevalo y colaboradores de 2022 combinó antígenos de veinte subtipos conocidos de gripe A y B. Se evaluó en ratones y hurones. Weissman supervisó la producción de ARNm y nanopartículas; Scott Hensley dirigió las demás actividades. Fue una investigación preclínica sobre amplitud de protección, no una vacuna universal ya aprobada.[14]
Reprogramación celular y nuevas terapias
Un trabajo de Penn publicado en 2022 utilizó ARNm para generar temporalmente células CAR T dentro del organismo. En ratones, el objetivo era actuar sobre fibroblastos asociados a fibrosis cardíaca. Weissman fue coautor de una investigación que buscaba simplificar una estrategia celular habitualmente basada en modificar células fuera del cuerpo.[15]
En 2023 participó en un estudio de Breda y colaboradores sobre entrega de ARNm a células madre hematopoyéticas. Incluyó modificación celular en ratones y experimentos con células humanas asociadas a enfermedad falciforme. La investigación exploraba procedimientos de edición y preparación para trasplante; sus resultados pertenecen a sistemas experimentales concretos.[16]
En 2022 fue uno de los científicos fundadores vinculados al lanzamiento de Capstan Therapeutics. El proyecto reunió especialistas de Penn en inmunoterapia, ARN y nanopartículas dirigidas a tipos celulares determinados. La iniciativa empresarial nació para desarrollar aplicaciones de esa investigación, con distintas contribuciones científicas dentro del equipo fundador.[19]
Colaboración con Tailandia y acceso
En 2020 comenzó a colaborar con Kiat Ruxrungtham y Chulalongkorn University en una vacuna de ARNm desarrollada en Tailandia. Penn documentó reuniones, revisión de datos y apoyo a producción y pruebas sin compensación económica por esa asistencia. El programa buscaba ampliar la capacidad de desarrollo en países con menos recursos.[17]
Los resultados de fase I de ChulaCov19 se publicaron en 2022. El ensayo abierto incluyó 72 personas de 18 a 75 años y evaluó seguridad e inmunogenicidad. Sus observaciones aportaron datos para continuar el desarrollo; ese diseño inicial no medía la eficacia poblacional de una campaña de vacunación.[18]
Nobel y reconocimientos científicos
Brandeis celebró en febrero de 2021 la entrega del premio Rosenstiel a Weissman y Karikó.[23] Ese año compartieron el Lasker–DeBakey de investigación médica clínica.[22] Weissman figura asimismo como galardonado del Breakthrough Prize en Ciencias de la Vida de 2022 por la tecnología de ARN modificado.[20]
En 2023 ingresó en el National Inventors Hall of Fame, cuya ficha destaca la patente estadounidense 8.278.036.[7]
Dirección científica y perspectiva
Dirige el Penn Institute for RNA Innovation. Su actividad reúne investigación básica sobre ARN y respuesta inmunitaria con desarrollo de vacunas y otras aplicaciones terapéuticas.[1] Penn también describe colaboración internacional para formar investigadores y desarrollar capacidad de fabricación local. La accesibilidad de la tecnología forma parte de ese programa institucional.[24]
En una entrevista de 2024 explicó que estudiar por qué fallaban los experimentos ayudó a orientar las siguientes hipótesis. También reconoció expresamente la importancia de las nanopartículas desarrolladas por Cullis. Su relato presenta la innovación como una acumulación de conocimientos y colaboraciones, con problemas de entrega, respuesta inmunitaria y fabricación que deben resolverse conjuntamente.[2]
Vacunas de ARNm y exposición en trabajos esenciales
La aportación de Weissman y Karikó a las modificaciones del ARN contribuyó al desarrollo de vacunas de ARNm frente a COVID-19, según el reconocimiento del Nobel.[3] Las cohortes HEROES y RECOVER evaluaron estas vacunas en personal sanitario, primeros intervinientes y otros trabajadores esenciales de Estados Unidos, con seguimiento entre diciembre de 2020 y marzo de 2021.[5]
El estudio realizaba pruebas semanales independientemente de los síntomas.[5]
Esta característica resulta útil para entender una evaluación preventiva: registrar solo bajas o consultas habría respondido a una pregunta distinta de detectar infecciones durante el seguimiento. El caso permite examinar qué colectivo se estudió, qué resultado se midió y durante qué periodo. Aquellos resultados históricos no constituyen una cifra de protección actual ni demuestran que la vacunación elimine las exposiciones del puesto.
