Quién fue Jens Rasmussen
Jens Rasmussen (1926–2018) fue un ingeniero e investigador danés que estudió cómo las personas comprenden y controlan sistemas técnicos complejos. Desarrolló herramientas para analizar decisiones, representar restricciones y estudiar la interacción entre la organización del trabajo y la tecnología. [1]
Formación y carrera en Risø
Nació en Ribe y obtuvo su titulación de ingeniería electrónica en Copenhague en 1950. Ingresó en Risø en 1956, dirigió su Departamento de Electrónica entre 1962 y 1987 y fue profesor investigador de ingeniería cognitiva entre 1987 y 1992. Ese recorrido institucional proporciona el contexto de sus investigaciones sobre operadores, información y control. [3]
Con A. Jensen publicó en 1974 un estudio de técnicos que reparaban equipos electrónicos en su entorno habitual. Los protocolos verbales mostraban rutinas de búsqueda que podían ahorrar tiempo y esfuerzo mental aunque repitieran información. También observaron fijación en estrategias infructuosas, un problema relevante para comprender el diagnóstico técnico y la experiencia profesional. [4]
Habilidades, reglas y conocimiento
En 1983 presentó su conocida distinción entre actuación basada en habilidades, reglas y conocimiento. Las habilidades permiten secuencias automatizadas; las reglas orientan respuestas familiares; el conocimiento permite razonar ante situaciones nuevas. El artículo relacionó estas modalidades con señales, signos y símbolos, ofreciendo un vocabulario para estudiar qué información necesita una persona durante su actividad. [5]
Ese mismo año, Design for Error Tolerance propuso atender a dos propiedades del sistema: que los efectos de una acción puedan observarse y que exista posibilidad de revertirlos antes del daño. Rasmussen vinculaba esta propuesta a la adaptación y al aprendizaje, procesos en los que las personas prueban estrategias y ajustan su actuación. [6]
La jerarquía de abstracción
Su artículo de 1985 sobre representación jerárquica del conocimiento explicó cómo describir un sistema mediante niveles de abstracción conectados. Una representación funcional permite relacionar los equipos con aquello que hacen y con los fines que sirven. Esta organización del conocimiento interesaba tanto al diseño de bases de datos y pantallas como al estudio del razonamiento durante una avería. [7]
Information Processing and Human-Machine Interaction, publicado en 1986, reunió su aproximación a la ingeniería cognitiva. La obra aborda análisis de tareas, diagnóstico, estrategias de búsqueda y representaciones mentales. Su recorrido relaciona el funcionamiento físico del sistema con las decisiones necesarias para comprenderlo, ofreciendo una exposición más extensa que sus artículos sobre componentes particulares del modelo. [8]
Modelar tareas y respuestas
En otro trabajo de 1986 organizó el análisis cognitivo en cinco dimensiones: dominio del problema, tarea de decisión, organización de quienes deciden, estrategias mentales y mecanismos o preferencias cognitivas. Exploró este marco en ámbitos tan diferentes como plantas industriales, gestión de emergencias, oficinas y bibliotecas. La propuesta situaba la interacción con la tarea antes de elegir la forma de la interfaz. [9]
El informe Simulation of Operators’ Response in Emergencies, también de 1986, desarrolló una propuesta de simulación para plantas de proceso. Combinaba el modelo de lente de Brunswik, un repertorio de tareas normales y una clasificación de errores. Su alcance se limitaba a respuestas basadas en habilidades y reglas durante las primeras fases de un accidente. [10]
Error, adaptación y causalidad
The Role of Error in Organizing Behaviour apareció como informe de Risø en 1989. Rasmussen señaló que el análisis causal cambia según se pretenda explicar un suceso, atribuir responsabilidades o mejorar el sistema. El punto donde se detiene la búsqueda de causas importa: condiciona qué decisiones y relaciones quedan incluidas en la explicación. [11]
En 1990 amplió esa reflexión en Philosophical Transactions of the Royal Society. Examinó la ambigüedad de seleccionar determinados acontecimientos como causas y la relación del error con el aprendizaje. El artículo planteaba dificultades para aislar una categoría de conducta errónea dentro de entornos modernos, donde las personas modifican continuamente sus prácticas para responder a condiciones cambiantes. [12]
Diseño ecológico e ingeniería de sistemas cognitivos
Con Kim J. Vicente publicó en 1992 los fundamentos del diseño ecológico de interfaces, EID. El objetivo era apoyar las tres modalidades cognitivas sin imponer un esfuerzo de razonamiento mayor que el necesario para la tarea. El artículo combinaba principios de diseño, discusión teórica y resultados iniciales de evaluación, presentados como apoyo preliminar al marco. [13]
En un artículo de 1999 llevó la discusión al diseño de sistemas fiables, incluidos sistemas técnicos de a bordo en aviación. Defendía integrar a sus usuarios desde el diseño funcional y hacer visibles las restricciones del sistema. Su propuesta conectaba la información presentada en pantalla con los límites dentro de los cuales puede desarrollarse la actividad. [14]
La colaboración con Annelise M. Pejtersen y L. P. Goodstein dio lugar a Cognitive Systems Engineering, publicado por Wiley en 1994. La autoría compartida refleja la naturaleza interdisciplinar del proyecto: una línea de trabajo colectiva que reunió el análisis de sistemas técnicos con el estudio de actividades y necesidades de información. [15]
Pejtersen y sus colegas explicaron posteriormente cómo el programa de Risø había integrado investigaciones sobre búsqueda de ficción en bibliotecas con estudios de plantas de energía y hospitales. La comparación entre dominios con diferentes grados de acoplamiento contribuyó al desarrollo del análisis del trabajo cognitivo y de herramientas para diseñar y evaluar sistemas de información. [16]
Gestión dinámica del riesgo y AcciMaps
Con Inge Svedung publicó Proactive Risk Management in a Dynamic Society en 2000 para la Swedish Rescue Services Agency. El libro proponía un control adaptativo basado en observar el estado real de la seguridad y comunicar objetivos entre niveles de decisión. La retroalimentación ocupa un lugar central frente a entornos sometidos a cambios tecnológicos y organizativos. [17]
Svedung y Rasmussen publicaron en 2002 Graphic representation of accident scenarios en Safety Science. El trabajo abordó la representación gráfica de la estructura de un sistema y de la causalidad de sus accidentes. Forma parte de su investigación sobre cómo visualizar relaciones entre decisiones y acontecimientos, ampliando el análisis más allá de una lista cronológica de sucesos. [18]
Colaboraciones posteriores y legado
Con Richard Cook publicó en 2005 Going solid, sobre la dinámica de los hospitales. Ambos describieron cómo la pérdida de márgenes puede aumentar la dependencia entre unidades, haciendo que dificultades locales repercutan en otros servicios. Presentaron un modelo conceptual de seguridad del paciente y saturación organizativa, sin convertirlo en una demostración experimental de una intervención sanitaria. [20]
Ingresó en la National Academy of Engineering estadounidense en 2013. Un simposio ODAM de 2014 reunió investigadores para examinar su legado, incluidos los límites de operación, el análisis del trabajo cognitivo y AcciMaps. Este reconocimiento refleja la continuidad de una obra que circuló entre ingeniería, psicología y estudio de organizaciones. [19]
Relación con la PRL
Su aportación preventiva amplía la investigación más allá de la última acción visible. Permite preguntar cómo objetivos, recursos, información y decisiones sucesivas influyen en las condiciones que encuentran los trabajadores.
