Quién es Yvon Chouinard
Yvon Chouinard nació en Maine en 1938 y creció en California. Su trayectoria combina alpinismo, fabricación de equipo, actividad empresarial y conservación. Antes de desarrollar una marca de ropa, aprendió a fabricar herramientas para los deportes que practicaba; ese vínculo entre usuario y artesano marcó el origen de su trabajo. [7]
Escalada, artesanía y primeras expediciones
Comenzó a escalar en 1953, después de aprender rápel en un club de cetrería. En 1957 compró una fragua usada y herramientas para trabajar el metal. Fabricó pitones de acero y los probó en Yosemite con otros escaladores. La demanda de compañeros transformó la fabricación para uso propio en una pequeña actividad comercial vinculada a la montaña. [2]
Entre sus ascensiones figura la primera de la North America Wall de El Capitan, completada en octubre de 1964 con Tom Frost, Chuck Pratt y Royal Robbins. El relato de Robbins describe travesías, escalada artificial y dificultades de la roca. La expedición fue un logro colectivo, con decisiones técnicas y esfuerzos repartidos entre los cuatro integrantes. [8]
El viaje a la Patagonia de 1968 tuvo como objetivo escalar el Fitz Roy y se prolongó durante seis meses. Las experiencias de aquella expedición reaparecen en Climbing Fitz Roy, 1968, publicado en 2013 con fotografías, textos y reflexiones. El libro conserva una etapa de exploración anterior a la consolidación de Patagonia como empresa de indumentaria. [9]
Material de escalada y cambio de práctica
Chouinard y Frost promovieron un cambio en el catálogo de Chouinard Equipment de 1972: sustituir los pitones que dañaban la roca por protecciones extraíbles, como empotradores. Un artículo de Doug Robinson desarrollaba la propuesta. Esta evolución, conocida como clean climbing, vinculaba la elección del equipo con la conservación de las vías y con la manera de practicar la escalada. [10]
La continuidad de Chouinard Equipment dio lugar a otra empresa. Según la historia de Black Diamond, Peter Metcalf, Maria Cranor y empleados de la compañía asumieron el negocio en 1989, cambiaron su nombre y lo trasladaron a Salt Lake City. La nueva etapa mantuvo la fabricación de material de escalada y esquí bajo un equipo y una organización diferentes. [11]
Patagonia y decisiones sobre productos
Patagonia se fundó en 1973 y estableció su sede en Ventura, California. La empresa desarrolló ropa y equipamiento para actividades al aire libre, con una identidad vinculada al uso deportivo y a la protección ambiental. Su evolución como negocio es inseparable de equipos de diseño, producción y gestión que fueron ampliando la iniciativa del fundador. [1]
En 1996, Patagonia adoptó algodón virgen cultivado con prácticas orgánicas para sus productos de algodón. Posteriormente incorporó programas de transición hacia la certificación y ensayos de agricultura regenerativa orgánica. Estas decisiones afectan a las materias primas y a la relación con proveedores: la elección de una fibra exige conocer cómo se cultiva y cómo se organiza su suministro. [12]
Consumo, reparación y financiación ambiental
La campaña Don’t Buy This Jacket apareció en The New York Times durante el Black Friday de 2011. Patagonia utilizó el anuncio para discutir el consumo y reconocer que fabricar ropa tiene impactos ambientales, incluso cuando se incorporan materiales reciclados u orgánicos. El mensaje proponía comprar menos y alargar el uso de las prendas, una tensión explícita dentro de una empresa comercial. [13]
Worn Wear desarrolla esa orientación mediante cuidado, reparación y venta de productos usados. El programa incluye inspección del estado de las prendas y reparación cuando resulta necesaria. La empresa también ofrece guías para mantener el equipo y opciones de entrega a cambio de crédito. La prolongación de la vida del producto se concreta así en servicios y operaciones específicos. [14]
En 2002, Chouinard y Craig Mathews, fundador de Blue Ribbon Flies, crearon 1% for the Planet. La iniciativa compromete a empresas a aportar el uno por ciento de sus ventas anuales a organizaciones ambientales. Utiliza las ventas como referencia, no los beneficios, y convierte la aportación en una práctica empresarial continuada que otras compañías pueden adoptar. [15]
Cambio de propiedad en 2022
En septiembre de 2022, la familia transfirió las acciones con voto a Patagonia Purpose Trust y las acciones sin voto a Holdfast Collective. El trust protege la orientación de la empresa; Holdfast recibe dividendos después de la reinversión en el negocio para financiar causas ambientales. La carta de Chouinard explica que la familia seguiría guiando el trust. [16]
Libros y difusión de su experiencia
Let My People Go Surfing combina autobiografía y reflexión sobre la empresa. Su edición ampliada de 2016 incluye un prólogo de Naomi Klein. El relato recorre experiencias de escalada y diseño que desembocaron en una forma de entender el negocio, ofreciendo la perspectiva del propio fundador sobre las decisiones, prioridades y tensiones de Patagonia. [17]
Con Vincent Stanley escribió The Responsible Company, publicado en 2012. La revisión de 2023, The Future of the Responsible Company, incorporó aprendizajes de los primeros cincuenta años de Patagonia. Ambos textos relacionan experiencia empresarial y responsabilidad ambiental y social, trasladando episodios de una compañía a una discusión sobre cómo organizar y revisar la actividad económica. [18]
Sus publicaciones también tratan la práctica deportiva. Climbing Ice, editado por Sierra Club Books en 1978, se dedica a la escalada en nieve y hielo. [20] En Simple Fly Fishing, junto a Mauro Mazzo y Craig Mathews, aborda la pesca con mosca, las técnicas de tenkara y el uso de caña y carrete con fotografías e ilustraciones. [19]
Requisitos de seguridad en la cadena de Patagonia
La empresa fundada por Chouinard ofrece una conexión concreta con SST a través de su Supplier Workplace Code of Conduct. El código incorpora salud y seguridad y alcanza subcontratistas y subproveedores. Patagonia explica que trabaja con fábricas externas, por lo que estos requisitos forman parte de la relación de suministro. [4]
Fair Labor Association sitúa la adhesión de Patagonia en 2001 y la acreditación de su programa en 2008. La relación con la trayectoria de Chouinard es empresarial: la gestión y las evaluaciones corresponden a la compañía, las fábricas y las entidades que intervienen en el programa. [5]
Compras, seguimiento y condiciones de trabajo
Patagonia describe evaluaciones de una muestra de su cadena por parte de FLA y la publicación de resultados. Este mecanismo permite estudiar cómo una marca contrasta sus expectativas laborales con información de instalaciones que no gestiona directamente. [6]
Para compras y prevención, el caso plantea preguntas prácticas: qué niveles de suministro cubre el código, cómo se detectan incumplimientos y quién sigue las medidas correctivas. Su utilidad está en conectar requisitos contractuales con seguimiento de condiciones de trabajo. La acreditación del programa es una pieza de esa revisión, no un indicador de ausencia de riesgos en todas las fábricas.
