Primero, comprobar el ámbito
La NOM-020-STPS-2011 se aplica en centros mexicanos con recipientes sujetos a presión, recipientes criogénicos y generadores de vapor o calderas. El catálogo oficial la mantiene vigente. Contiene exclusiones expresas, como determinados recipientes portátiles, extintores y equipos sometidos a otros regímenes. No todo objeto que contiene gas recibe automáticamente el mismo tratamiento.
La ficha de equipos a presión presenta sus peligros. Esta norma exige además identificar cada equipo y establecer su categoría con los criterios correspondientes. La clasificación no debe deducirse únicamente de su tamaño o de que el fluido parezca inofensivo.
Categorías y expediente individual
La norma distingue categorías I, II y III. Los criterios varían entre recipientes a presión, criogénicos y calderas, utilizando características como fluido, presión de calibración, volumen o capacidad térmica según corresponda. Deben emplearse los datos técnicos correctos y unidades coherentes.
El listado actualizado y el expediente permiten relacionar identidad, características, ubicación y documentación del equipo. Por ejemplo, un cambio de servicio puede modificar la clasificación o las condiciones de seguridad aunque el recipiente conserve el mismo número de serie. El expediente debe reflejar la situación real.
Mantenimiento y comprobaciones
Las obligaciones de revisión, mantenimiento, pruebas y registros se aplican según la categoría. Los instrumentos de control y dispositivos de relevo requieren seguimiento de su funcionamiento y calibración cuando proceda. Tener una válvula instalada no demuestra que proteja adecuadamente el sistema.
Las reparaciones, especialmente con soldadura o alteraciones, requieren procedimientos y personal con la competencia exigida. Los ensayos de presión o exámenes no destructivos deben justificarse conforme al régimen aplicable, sin convertir una prueba aislada en garantía indefinida de integridad.
Operación, emergencias y avisos
El personal necesita procedimientos en español y formación adecuada a sus funciones. Para las categorías correspondientes se exige preparación ante emergencias y registros de operación y revisiones. Los equipos de categoría III tienen obligaciones específicas de aviso a la autoridad.
El trámite concreto debe comprobarse en el texto y disposiciones aplicables antes de presentarlo. Esta ficha no calcula presiones de prueba, ajusta válvulas ni establece una reparación. Su propósito es orientar la gestión documental y técnica que permite decidir con seguridad quién puede intervenir y bajo qué condiciones.
