Tipos de equipos y riesgos asociados
- Calderas y generadores de vapor. Explosión por sobrepresión, falta de agua o fallo de los dispositivos de seguridad; quemaduras por vapor y superficies calientes; riesgos del combustible.
- Depósitos de aire comprimido y compresores. Rotura por corrosión interna, purgas deficientes o válvulas de seguridad inoperativas; proyección de fragmentos; ruido.
- Botellas y recipientes transportables de gases. Caída y rotura de la válvula, fugas de gases inflamables, tóxicos o asfixiantes, riesgo de proyección de la botella; requisitos de almacenamiento y sujeción.
- Recipientes criogénicos. Quemaduras por frío, sobrepresión por evaporación, asfixia en espacios cerrados por gases inertes.
- Autoclaves, reactores e intercambiadores. Apertura con presión residual, fugas de fluidos peligrosos, fallos en la instrumentación y en los enclavamientos.
- Tuberías y accesorios. Fugas en bridas y juntas, golpes de ariete, corrosión y erosión, ausencia de identificación de fluidos.
Obligaciones del usuario según el Reglamento de equipos a presión
El Real Decreto 809/2021 se aplica a los equipos con presión máxima admisible superior a 0,5 bar y regula su instalación, puesta en servicio, inspecciones periódicas, reparaciones y modificaciones. El usuario debe conocer y aplicar las instrucciones del fabricante, utilizar los equipos dentro de sus límites, mantenerlos en condiciones seguras con comprobaciones al menos anuales del estado de corrosión, anclajes, fugas e instrumentación, disponer de las inspecciones periódicas, conservar la documentación y el registro de los equipos, comunicar los accidentes a la autoridad competente y encargar las reparaciones y modificaciones a empresas habilitadas.
Las inspecciones periódicas se organizan en tres niveles: el nivel A, inspección en servicio de carácter visual y de comprobación de los elementos de seguridad, que puede realizar el usuario o una empresa instaladora o mantenedora; el nivel B, inspección fuera de servicio, con exámenes más amplios, realizada por organismos de control o empresas instaladoras habilitadas según el tipo de equipo; y el nivel C, que incluye la prueba de presión y corresponde a un organismo de control. Las instrucciones técnicas complementarias EP-1 a EP-7 fijan requisitos específicos para calderas, centrales generadoras de energía eléctrica, refinerías y plantas petroquímicas, depósitos criogénicos, botellas de equipos respiratorios autónomos, recipientes a presión transportables y terminales de gas natural licuado.
Integración en la prevención de riesgos laborales
- Evaluación de riesgos. Identificación de cada equipo, su fluido, su categoría y sus modos de fallo, con la evaluación de los riesgos de explosión, quemaduras, fugas, asfixia y ruido, y de las atmósferas explosivas cuando existan.
- Equipos de trabajo. El Real Decreto 1215/1997 exige que los equipos sean adecuados, se mantengan y se comprueben, y que su utilización se reserve a personal formado, en coherencia con las inspecciones reglamentarias.
- Procedimientos de operación. Instrucciones escritas de arranque, parada, purgas, despresurización, apertura de equipos y consignación (bloqueo y etiquetado) antes de intervenir.
- Mantenimiento y dispositivos de seguridad. Verificación de válvulas de seguridad, discos de ruptura, presostatos, manómetros, niveles y enclavamientos, con registro de resultados.
- Formación e información. Formación específica de operadores y mantenedores, incluidos los carnés profesionales que exige el reglamento para determinados equipos, e información sobre los riesgos y las medidas de emergencia.
- Emergencias y coordinación. Actuación ante fugas y sobrepresiones, coordinación con empresas de mantenimiento y organismos de control, y comunicación de accidentes.
Aplicación organizativa: cómo gestionar los equipos a presión
- Inventariar todos los equipos a presión con sus datos (fabricante, presión y temperatura máximas, fluido, categoría, fecha de puesta en servicio, ubicación) y comprobar la documentación de conformidad y de instalación.
- Integrar cada equipo en la evaluación de riesgos, identificando los modos de fallo, las personas expuestas y las medidas técnicas y organizativas necesarias.
- Elaborar el plan de mantenimiento conforme a las instrucciones del fabricante, con la comprobación al menos anual del estado del equipo y de los dispositivos de seguridad, y el calendario de inspecciones periódicas de niveles A, B y C.
- Redactar procedimientos de operación, consignación y apertura de equipos, y establecer permisos de trabajo para las intervenciones de mantenimiento.
- Formar a operadores y mantenedores, verificar los carnés profesionales exigibles y entregar los equipos de protección necesarios.
- Registrar inspecciones, mantenimientos, reparaciones y modificaciones, y comunicar a la autoridad competente los accidentes y las modificaciones relevantes.
- Revisar la gestión tras incidentes, cambios de fluido o de condiciones de operación y actualizaciones normativas.
Un software de gestión preventiva permite mantener el inventario de equipos a presión, programar las comprobaciones y las inspecciones reglamentarias con avisos de vencimiento, conservar los certificados y actas, vincular los equipos con la evaluación de riesgos y los permisos de trabajo y registrar la formación y los carnés del personal.
Límites y errores frecuentes
- Confundir el marcado CE del fabricante con el cumplimiento de las obligaciones de instalación, inspección y mantenimiento que corresponden al usuario.
- Dejar vencer las inspecciones periódicas o no conservar las actas y el registro de los equipos.
- Operar equipos con válvulas de seguridad manipuladas, manómetros sin verificar o purgas sin realizar.
- Abrir equipos sin despresurizar ni consignar, o intervenir sin permiso de trabajo.
- Almacenar botellas de gases sin sujeción, sin separación por tipo de gas ni ventilación adecuada.
- No formar al personal ni comprobar los carnés exigidos para la operación de determinados equipos.
Los requisitos concretos dependen del tipo de equipo, su categoría y la instrucción técnica aplicable; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: un taller de mecanizado con dos compresores, un depósito de aire comprimido y un almacén de botellas de gases para soldadura revisa su cumplimiento tras un cambio de responsable de mantenimiento.
- Inventario. El servicio de prevención inventaría los equipos, localiza la documentación del fabricante y comprueba que el depósito de aire comprimido no tiene registrada la última inspección periódica.
- Plan. Se solicita la inspección al organismo de control, se establece un plan de mantenimiento con purgas semanales, comprobación anual de la válvula de seguridad y del manómetro y calendario de inspecciones de niveles A, B y C.
- Botellas. Se reorganiza el almacén de botellas con sujeción, separación entre gases inflamables y comburentes, ventilación y señalización, y se forma al personal de soldadura en su manipulación.
- Seguimiento. Se registran las actuaciones en el sistema de gestión, se programan avisos de vencimiento y la evaluación de riesgos se actualiza con los equipos y sus medidas.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 809/2021, de 21 de septiembre. Reglamento de equipos a presión y sus instrucciones técnicas complementarias; instalación, uso, mantenimiento e inspecciones.
- Real Decreto 709/2015, de 24 de julio. Requisitos esenciales de seguridad para la comercialización de los equipos a presión; transpone la Directiva 2014/68/UE.
- Directiva 2014/68/UE. Armonización de las legislaciones sobre la comercialización de equipos a presión.
- Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de equipos de trabajo.
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre. Ley de Prevención de Riesgos Laborales; evaluación de riesgos, formación e información.
- Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo; instalaciones y almacenamiento.
El Real Decreto 809/2021 sustituyó al Real Decreto 2060/2008 y entró en vigor el 2 de enero de 2022; las guías interpretativas del Ministerio de Industria orientan su aplicación.
