Promoción de la salud en el trabajo

La promoción de la salud en el trabajo es el conjunto de esfuerzos conjuntos de empresarios, trabajadores y sociedad para mejorar la salud y el bienestar de las personas en el lugar de trabajo, según la definición de la Declaración de Luxemburgo de la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo, adoptada en 1997 y actualizada posteriormente. Se alcanza combinando la mejora de la organización y de las condiciones de trabajo, la promoción de la participación activa de las personas trabajadoras y el fomento del desarrollo individual, y se entiende como un complemento de la prevención de riesgos laborales, no como un sustituto: la prevención elimina y controla los riesgos derivados del trabajo, mientras que la promoción de la salud actúa además sobre los determinantes de la salud que el entorno laboral puede influir, como la actividad física, la alimentación, el consumo de tabaco y alcohol, el sueño, la salud mental y la prevención de enfermedades crónicas. En España, el INSST coordina la Red Española de Empresas Saludables, vinculada a la red europea, y ofrece criterios, herramientas y reconocimiento a las organizaciones que integran la promoción de la salud en su gestión; la Organización Mundial de la Salud la incorpora en su modelo de entornos de trabajo saludables y la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 la recoge entre sus líneas de actuación.

En pocas palabras

Esfuerzos conjuntos de empresarios, trabajadores y sociedad para mejorar la salud y el bienestar en el lugar de trabajo (Declaración de Luxemburgo), mediante la mejora de la organización y las condiciones de trabajo, la participación activa y el desarrollo individual. Complementa la prevención de riesgos laborales actuando sobre determinantes de la salud como la actividad física, la alimentación, el tabaco y el alcohol, el sueño, la salud mental y las enfermedades crónicas. En España, el INSST coordina la Red Española de Empresas Saludables; la OMS la integra en su modelo de entornos de trabajo saludables y la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 la recoge entre sus líneas. Requiere compromiso de la dirección, diagnóstico, participación, voluntariedad, confidencialidad y evaluación.

Contenido
  1. Principios y marco de referencia
  2. Ámbitos de intervención
  3. Requisitos de calidad de un programa
  4. Aplicación organizativa: cómo desarrollar un programa de promoción de la salud
  5. Límites y errores frecuentes
  6. Ejemplo práctico
  7. Marco normativo y de referencia
  8. Conceptos relacionados
  9. Referencias

Diccionario A-Z →

Principios y marco de referencia

La Declaración de Luxemburgo establece los principios que distinguen una promoción de la salud en el trabajo de calidad: debe basarse en la participación de toda la plantilla, integrarse en todas las decisiones importantes y en todas las áreas de la organización, orientarse a la resolución de problemas siguiendo un ciclo de análisis de necesidades, establecimiento de prioridades, planificación, ejecución, control continuo y evaluación, y combinar medidas dirigidas a la persona con medidas dirigidas al entorno de trabajo. La red europea ha complementado la declaración con criterios de calidad y con documentos posteriores, como la Declaración de Edimburgo sobre la promoción de la salud mental en el trabajo.

La Organización Mundial de la Salud propone un modelo de entornos de trabajo saludables con cuatro ámbitos de actuación: el ambiente físico de trabajo, el ambiente psicosocial, los recursos personales de salud (información, servicios y oportunidades para adoptar hábitos saludables) y la participación de la empresa en la comunidad, todo ello sustentado en el compromiso de la dirección, la participación de los trabajadores y un proceso de mejora continua. Este modelo sitúa la promoción de la salud como parte de un sistema integrado con la prevención.

En España, la Red Española de Empresas Saludables del INSST reconoce a las organizaciones que se adhieren a la Declaración de Luxemburgo y que acreditan buenas prácticas, y ofrece un marco de referencia con criterios de calidad, un cuestionario de autoevaluación y ejemplos de programas. La promoción de la salud es voluntaria para la empresa y para las personas, pero debe respetar la legislación de prevención, de igualdad y de protección de datos, y sus actividades de carácter sanitario se realizan con garantías de confidencialidad.

Ámbitos de intervención

  • Condiciones y organización del trabajo. Diseño ergonómico, carga de trabajo, autonomía, apoyo, liderazgo, conciliación y desconexión, que son la base sobre la que se construyen los demás programas.
  • Actividad física. Fomento del movimiento durante la jornada, pausas activas, acceso a instalaciones o programas deportivos y promoción de desplazamientos activos.
  • Alimentación. Oferta saludable en comedores y máquinas expendedoras, información nutricional y programas de educación alimentaria.
  • Tabaco, alcohol y otras sustancias. Programas de deshabituación, políticas de espacios sin humo y protocolos de abordaje del consumo con enfoque de salud, no disciplinario.
  • Salud mental y bienestar emocional. Gestión de los riesgos psicosociales, apoyo psicológico voluntario y confidencial, formación en gestión del estrés y prevención del estigma.
  • Prevención de enfermedades crónicas. Detección precoz de factores de riesgo cardiovascular, campañas de vacunación y cribados voluntarios en el marco de la vigilancia de la salud.
  • Sueño y descanso. Educación en higiene del sueño y organización del tiempo de trabajo compatible con el descanso.
  • Envejecimiento activo. Programas de mantenimiento de la capacidad de trabajo a lo largo de la vida laboral.

Requisitos de calidad de un programa

  • Compromiso de la dirección. Política escrita, recursos asignados y participación visible de los directivos.
  • Diagnóstico de necesidades. Basado en la evaluación de riesgos, los datos agregados de vigilancia de la salud y absentismo y la consulta a la plantilla.
  • Participación. Implicación de las personas trabajadoras y de sus representantes en el diseño, la ejecución y la evaluación.
  • Integración. Coordinación con el servicio de prevención, la vigilancia de la salud, recursos humanos y los planes de igualdad.
  • Voluntariedad y confidencialidad. Participación voluntaria, sin consecuencias laborales, y tratamiento confidencial de los datos de salud.
  • Equidad. Alcance a toda la plantilla, incluidos turnos, contratas, trabajo a distancia y colectivos vulnerables.
  • Evaluación. Indicadores de proceso y de resultado, revisión periódica y mejora continua.

Aplicación organizativa: cómo desarrollar un programa de promoción de la salud

  1. Obtener el compromiso de la dirección y aprobar una política de promoción de la salud integrada en la política de prevención.
  2. Realizar un diagnóstico de necesidades con la evaluación de riesgos, los datos agregados de vigilancia de la salud y absentismo y una consulta a la plantilla.
  3. Constituir un grupo de trabajo con representación de la dirección, el servicio de prevención, recursos humanos y las personas trabajadoras.
  4. Definir prioridades y planificar acciones sobre las condiciones de trabajo y sobre los hábitos de salud, con objetivos, responsables, recursos e indicadores.
  5. Garantizar la voluntariedad, la confidencialidad y el alcance a toda la plantilla, y coordinar las actividades sanitarias con la vigilancia de la salud.
  6. Comunicar el programa, ejecutar las acciones y facilitar la participación en horario y condiciones accesibles.
  7. Evaluar con indicadores, revisar el programa periódicamente y, en su caso, adherirse a la Red Española de Empresas Saludables.

Un software de gestión preventiva permite integrar el programa de promoción de la salud con la evaluación de riesgos, la vigilancia de la salud y la formación, planificar y seguir las acciones con responsables e indicadores y analizar los resultados agregados con trazabilidad y separación de los datos de salud.

Límites y errores frecuentes

  1. Presentar la promoción de la salud como sustituto de la prevención de riesgos laborales o utilizarla para desviar la atención de condiciones de trabajo deficientes.
  2. Centrar el programa en hábitos individuales sin actuar sobre la organización y las condiciones de trabajo.
  3. Diseñar acciones sin diagnóstico ni participación de la plantilla.
  4. Vulnerar la voluntariedad o la confidencialidad, o utilizar los datos de salud con fines laborales.
  5. Excluir a colectivos (turnos, contratas, trabajo a distancia) o programar actividades fuera del horario sin compensación.
  6. No evaluar los resultados ni revisar el programa.

Los criterios de calidad y las herramientas se recogen en el portal de promoción de la salud del INSST y en los documentos de la red europea; esta ficha tiene carácter divulgativo.

Ejemplo práctico

Situación: una empresa de distribución con 900 personas, con almacenes a turnos y una red de oficinas, decide impulsar la promoción de la salud tras detectar en la vigilancia de la salud una alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y de sedentarismo en el personal de oficinas, y molestias musculoesqueléticas en almacenes.

  • Diagnóstico y compromiso. La dirección aprueba una política de empresa saludable, constituye un grupo de trabajo con el servicio de prevención, recursos humanos y la representación legal, y realiza un diagnóstico con datos agregados y una encuesta de hábitos y necesidades.
  • Acciones sobre condiciones de trabajo. Se mejoran las ayudas mecánicas y la rotación en almacenes, se revisa la organización de turnos y se aprueba una política de desconexión digital en oficinas.
  • Acciones sobre hábitos. Se introducen pausas activas, se ofrece un programa voluntario de actividad física adaptado a los turnos, se mejora la oferta alimentaria de comedores y máquinas y se pone en marcha un programa de deshabituación tabáquica y de apoyo psicológico confidencial.
  • Seguimiento. Se definen indicadores de participación y de resultados agregados; a los dos años, mejoran los indicadores de actividad física y de factores de riesgo, se reducen las molestias musculoesqueléticas en almacenes y la empresa se adhiere a la Red Española de Empresas Saludables.

Marco normativo y de referencia

La Ley Orgánica 3/2018 y el Reglamento General de Protección de Datos rigen el tratamiento de los datos de salud en los programas, y el Real Decreto 39/1997 regula la vigilancia de la salud con la que se coordinan las actividades sanitarias.

Conceptos relacionados

Referencias

  1. Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo. Declaración de Luxemburgo sobre promoción de la salud en el trabajo en la Unión Europea. 1997, versión actualizada. Portal INSST. Fuente oficial
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Promoción de la salud en el trabajo. Portal temático. Fuente oficial
  3. Organización Mundial de la Salud. Healthy workplaces: a model for action. 2010. Fuente oficial
  4. Boletín Oficial del Estado. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. 1995, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  5. Boletín Oficial del Estado. Resolución de 20 de abril de 2023, de la Secretaría de Estado de Empleo y Economía Social, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 14 de marzo de 2023, por el que se aprueba la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027. Fuente oficial
  6. Organización Mundial de la Salud. WHO guidelines on mental health at work. 2022. Fuente oficial

Información editorial

Fecha de publicación: 30 de agosto de 2026.

Responsable editorial: Equipo editorial de Sabentis.

Revisión editorial por Pablo RodríguezLinkedIn

Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Internacional ORP y Chief Financial Officer de Sabentis.

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