Fundamentos y elementos del enfoque
El enfoque parte del modelo antecedente, comportamiento y consecuencia: los comportamientos se activan por antecedentes (información, formación, señales, procedimientos, ejemplo de los mandos) y se mantienen o extinguen por sus consecuencias (reconocimiento, comodidad, ahorro de tiempo, corrección, sanción). Los comportamientos inseguros suelen tener consecuencias inmediatas y positivas para quien los realiza (rapidez, menor esfuerzo), mientras que sus consecuencias negativas son improbables y diferidas; la seguridad basada en el comportamiento busca invertir ese balance haciendo que el comportamiento seguro reciba consecuencias positivas inmediatas y frecuentes, sobre todo mediante reconocimiento social y retroalimentación.
Los elementos habituales de un programa son: la identificación de los comportamientos críticos a partir de la evaluación de riesgos y del análisis de accidentes e incidentes; la elaboración de listas de comprobación con definiciones observables; la observación sistemática por compañeros o mandos formados, anónima respecto a la persona observada y centrada en el comportamiento y no en la persona; la retroalimentación inmediata, positiva por los comportamientos seguros y constructiva por los inseguros, con análisis conjunto de las causas; el registro y el análisis de los datos (porcentaje de comportamientos seguros por categoría y área); y la definición de acciones sobre los antecedentes y las condiciones que dificultan el comportamiento seguro (herramientas, procedimientos, presión de tiempo, diseño del puesto).
La revisión publicada en Medicina y Seguridad del Trabajo en 2015 recoge reducciones de la siniestralidad muy variables entre estudios, con mejores resultados cuando el programa cuenta con apoyo de la supervisión, liderazgo participativo y transformación cultural, y señala como limitaciones la subjetividad de los observadores y la crítica histórica al modelo de Heinrich, que atribuía la mayoría de los accidentes a actos inseguros sin explicar por qué las personas actúan así. La evidencia apoya, por tanto, el uso del enfoque como herramienta dentro de una cultura preventiva y no como programa aislado.
Condiciones para una aplicación correcta
- Prioridad de las condiciones de trabajo. Los principios del artículo 15 de la Ley 31/1995 (evitar los riesgos, combatirlos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, protección colectiva antes que individual) se aplican antes que cualquier actuación sobre el comportamiento.
- Participación. Diseño del programa con la consulta y participación de los trabajadores y de sus representantes, conforme al capítulo V de la Ley 31/1995, y con observadores voluntarios formados.
- No punitivo. Las observaciones no se utilizan para sancionar ni para evaluar el desempeño individual; se centran en el comportamiento y en sus causas, no en la persona.
- Análisis de causas. Cada comportamiento inseguro observado se analiza para identificar los factores del sistema que lo favorecen (procedimientos, medios, presión, formación) y se actúa sobre ellos.
- Liderazgo. Compromiso visible de la dirección y de los mandos, que participan en las observaciones y responden a las acciones propuestas.
- Protección de datos y confidencialidad. Registro de observaciones sin identificación de las personas observadas y con las garantías de la normativa de protección de datos.
- Integración. Vinculación con la evaluación de riesgos, la investigación de incidentes, la formación y los indicadores del sistema de gestión.
- Evaluación. Medición de la evolución de los comportamientos seguros y de los indicadores de siniestralidad, y revisión del programa.
Críticas y riesgos de un uso inadecuado
- Culpabilización. Atribuir los accidentes a errores individuales y desviar la atención de las deficiencias de las condiciones de trabajo y de la organización.
- Sustitución de medidas técnicas. Utilizar el programa para evitar inversiones en diseño, equipos o protección colectiva.
- Presión sobre la notificación. Incentivos ligados a la ausencia de accidentes que desincentivan la comunicación de incidentes y daños.
- Vigilancia. Uso de las observaciones como control disciplinario, con efectos sobre el clima y la confianza.
- Rechazo de la representación. Programas impuestos sin consulta ni participación, que la representación de los trabajadores puede cuestionar con fundamento.
- Sesgo de los observadores. Variabilidad y subjetividad en las observaciones si no hay definiciones claras, formación y calibración.
- Sostenibilidad. Pérdida de eficacia cuando cae el apoyo de la dirección o el programa se convierte en un trámite.
Aplicación organizativa: cómo implantar un programa de seguridad basada en el comportamiento
- Verificar que las condiciones de trabajo están controladas conforme a la evaluación de riesgos y que el sistema de gestión tiene madurez suficiente (liderazgo, investigación de incidentes, participación).
- Consultar el programa con los delegados de prevención y el comité de seguridad y salud, y acordar sus principios: voluntariedad de los observadores, carácter no punitivo, anonimato de las personas observadas y protección de datos.
- Identificar los comportamientos críticos a partir de la evaluación de riesgos y del análisis de accidentes e incidentes, y elaborar listas de comprobación con definiciones observables.
- Formar a los observadores en observación, retroalimentación y análisis de causas, y calibrar los criterios entre ellos.
- Realizar observaciones planificadas con retroalimentación inmediata, registrar los datos sin identificar a las personas y analizar las causas de los comportamientos inseguros.
- Definir y ejecutar acciones sobre los antecedentes y las condiciones (procedimientos, medios, diseño, presión de tiempo) con responsables y plazos, y comunicar los resultados.
- Medir la evolución de los comportamientos seguros y de la siniestralidad, revisar el programa en el comité y en la revisión por la dirección y ajustarlo.
Un software de gestión preventiva permite planificar las observaciones, registrar los datos de forma anónima, analizar los porcentajes de comportamientos seguros por categoría y área, gestionar las acciones derivadas y relacionar los resultados con la evaluación de riesgos, los incidentes y la formación con trazabilidad.
Límites y errores frecuentes
- Implantar el programa sin haber controlado antes las condiciones de trabajo, o utilizarlo para justificar la falta de medidas técnicas.
- Convertir las observaciones en un instrumento disciplinario o de evaluación individual.
- Ligar incentivos a la ausencia de accidentes, lo que desincentiva la notificación.
- Diseñar el programa sin consulta ni participación de la representación de los trabajadores.
- No analizar ni corregir las causas del sistema que favorecen los comportamientos inseguros.
- Abandonar el programa cuando decae el apoyo de la dirección o cuando se convierte en un trámite sin retroalimentación.
Los fundamentos y la evidencia del enfoque se recogen en la literatura científica citada y en las orientaciones sobre cultura preventiva; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una planta petroquímica con 450 personas y un sistema de gestión certificado registra incidentes recurrentes asociados a comportamientos (no uso de arnés en trabajos puntuales, atajos en la consignación, uso incorrecto de equipos de protección) pese a disponer de medidas técnicas y procedimientos.
- Condiciones previas. La dirección confirma con el servicio de prevención y el comité de seguridad y salud que las condiciones de trabajo están controladas y acuerda con la representación los principios del programa: voluntariedad, carácter no punitivo, anonimato y análisis de causas.
- Diseño. Se identifican doce comportamientos críticos a partir de la evaluación de riesgos y los incidentes, se elaboran listas de comprobación y se forma a treinta observadores voluntarios de todas las áreas y turnos, incluidos mandos.
- Ejecución. Se realizan observaciones semanales con retroalimentación inmediata; el análisis de causas revela que parte de los atajos se deben a procedimientos de consignación poco prácticos y a la falta de puntos de anclaje, y se corrigen ambos.
- Resultados. En doce meses, el porcentaje de comportamientos seguros observados pasa del 71 al 93 por ciento, los incidentes asociados se reducen y el comité revisa el programa trimestralmente; se mantiene la prioridad de las medidas técnicas y la separación entre observaciones y régimen disciplinario.
Marco normativo y de referencia
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre. Ley de Prevención de Riesgos Laborales; principios de la acción preventiva (artículo 15) y consulta y participación de los trabajadores (artículos 33 a 40).
- Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención; integración de la prevención y evaluación de riesgos.
- ISO 45001:2018. Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo; liderazgo, participación y cultura.
- Martínez Oropesa, C. (2015). La gestión de la seguridad basada en los comportamientos: ¿un proceso que funciona?. Revisión publicada en Medicina y Seguridad del Trabajo, 61(241), 424-435.
- EU-OSHA. Liderazgo y participación de los trabajadores. Orientaciones sobre liderazgo y participación como base de la cultura preventiva.
- Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre. Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales; tratamiento de los datos de las observaciones.
La ISO 45003 y los materiales del INSST sobre cultura preventiva y riesgos psicosociales aportan criterios complementarios sobre liderazgo, participación y clima de seguridad.
