Dónde aparece y qué efectos produce
La sílice cristalina es uno de los minerales más abundantes de la corteza terrestre y está presente en la mayoría de las rocas y en materiales de construcción y decoración. La exposición se produce en la construcción (corte de hormigón, ladrillo y baldosas, demolición, perforación, chorreado, lijado de morteros), en la industria extractiva y de áridos, en la fabricación y mecanizado de aglomerados de cuarzo para encimeras, en la cerámica, el vidrio, las fundiciones (arenas de moldeo), la fabricación de cemento y hormigón prefabricado, la marmolería, la limpieza con chorro de arena, la agricultura en suelos arenosos y muchos procesos industriales. El polvo visible no es un buen indicador: la fracción respirable, de pocas micras, es invisible y permanece en suspensión durante horas.
La silicosis es la enfermedad profesional más antigua conocida y sigue siendo incurable: las partículas depositadas en el pulmón provocan una reacción inflamatoria y fibrosis progresiva que reduce la capacidad respiratoria y puede seguir avanzando tras cesar la exposición. Existe una forma crónica, tras años de exposición moderada, y formas aceleradas y agudas con exposiciones intensas, como las observadas en trabajadores jóvenes del mecanizado de aglomerados de cuarzo, material con contenido de sílice superior al 90 por ciento. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer clasifica la sílice cristalina inhalada en forma de cuarzo o cristobalita como cancerígena para el ser humano.
La Directiva (UE) 2017/2398 incluyó los trabajos con exposición al polvo respirable de sílice cristalina generado en un proceso de trabajo en la Directiva sobre carcinógenos, y el Real Decreto 1154/2020 lo transpuso al Real Decreto 665/1997 con un valor límite de 0,05 miligramos por metro cúbico. En la minería, la Orden TED/723/2021 aprobó la instrucción técnica complementaria sobre protección frente al polvo y la sílice cristalina respirables. La silicosis figura en el cuadro de enfermedades profesionales del Real Decreto 1299/2006 y es objeto de vigilancia sanitaria específica.
Obligaciones y medidas preventivas
- Régimen de cancerígenos. Aplicación del Real Decreto 665/1997: identificación y evaluación, sustitución cuando sea técnicamente posible, sistemas cerrados y, si no, reducción de la exposición al nivel más bajo técnicamente posible y siempre por debajo del valor límite.
- Sustitución. Materiales con menor contenido de sílice o sin ella (por ejemplo, alternativas a los aglomerados de cuarzo de alto contenido, abrasivos sin sílice en el chorreado), y métodos que eviten generar polvo.
- Métodos húmedos. Corte, perforación, pulido y mecanizado con aporte de agua, que reducen drásticamente la emisión de polvo respirable, con gestión de lodos y limpieza posterior.
- Extracción localizada y encerramiento. Herramientas con captación integrada de polvo, cabinas y encerramientos de máquinas, ventilación con filtración de alta eficacia y control de la recirculación.
- Limpieza. Aspiración con filtros de alta eficacia o métodos húmedos; prohibición del barrido en seco y del soplado con aire comprimido.
- Organización. Reducción del número de expuestos y del tiempo de exposición, delimitación y señalización de zonas, prohibición de comer, beber y fumar, y zonas de aseo y vestuarios separados.
- Protección respiratoria. Como complemento cuando las medidas anteriores no bastan: mascarillas autofiltrantes FFP3 o equipos con filtros P3, con pruebas de ajuste y, en tareas de alta exposición, equipos motorizados o de aire suministrado.
- Mediciones. Muestreo personal de la fracción respirable con selector de partículas y análisis específico de sílice cristalina, conforme a métodos normalizados y con estrategia representativa, y periodicidad según los resultados.
- Vigilancia de la salud y registros. Reconocimientos específicos con protocolo de silicosis y de cancerígenos, lista de trabajadores expuestos, historiales conservados al menos 40 años y vigilancia posocupacional.
Sectores de especial atención
- Aglomerados de cuarzo. Mecanizado, corte, pulido e instalación de encimeras con contenido de sílice muy elevado; exige métodos húmedos, extracción, protección respiratoria y control estricto, y ha motivado brotes de silicosis grave en trabajadores jóvenes.
- Construcción y demolición. Corte de materiales, perforación, chorreado y demolición: herramientas con agua y aspiración, planificación de tareas y coordinación de actividades empresariales.
- Extractiva y áridos. Perforación, voladura, trituración y cribado: encerramientos, riego, cabinas presurizadas y aplicación de la instrucción técnica minera.
- Fundiciones y cerámica. Arenas de moldeo, desmoldeo y limpieza de piezas, preparación de pastas y esmaltes: sustitución de arenas, encerramientos y extracción.
- Vidrio y cemento. Manipulación de materias primas y limpieza de instalaciones con generación de polvo.
- Trabajadores autónomos y pequeñas empresas. Especial vulnerabilidad por falta de medios; las campañas del INSST y de las autoridades laborales dirigen a estos colectivos guías y herramientas de evaluación simplificada.
Aplicación organizativa: cómo gestionar el riesgo por sílice cristalina respirable
- Identificar los materiales con sílice cristalina y las tareas que generan polvo respirable, y registrar a los trabajadores expuestos conforme al Real Decreto 665/1997.
- Aplicar la sustitución de materiales y métodos siempre que sea técnicamente posible y documentar la justificación cuando no lo sea.
- Implantar métodos húmedos, extracción localizada, encerramientos y limpieza por aspiración, y seleccionar equipos con captación integrada de polvo.
- Evaluar la exposición con mediciones personales de la fracción respirable y análisis de sílice cristalina, comparar con el valor límite y fijar la periodicidad de control.
- Seleccionar la protección respiratoria complementaria con pruebas de ajuste y formar en su uso.
- Organizar la vigilancia de la salud específica con los protocolos de silicosis y cancerígenos, y conservar historiales y registros durante 40 años.
- Formar e informar a los trabajadores, señalizar las zonas y coordinar con contratas y autónomos que realicen tareas con sílice.
Un software de gestión preventiva permite mantener el inventario de materiales y tareas con sílice, la lista de trabajadores expuestos a cancerígenos, los resultados de las mediciones, las medidas implantadas y los registros de vigilancia de la salud con los plazos de conservación exigidos.
Límites y errores frecuentes
- Tratar la sílice como polvo molesto y no como agente cancerígeno con régimen específico y valor límite vinculante.
- Cortar, pulir o perforar en seco materiales con sílice, especialmente aglomerados de cuarzo.
- Limpiar con escoba o aire comprimido, resuspendiendo la fracción respirable.
- Confiar en mascarillas sin ajuste ni clase adecuada en lugar de aplicar medidas técnicas.
- No medir la fracción respirable ni analizar específicamente la sílice cristalina.
- Omitir la vigilancia de la salud específica, el registro de expuestos y la conservación de historiales durante 40 años.
Los requisitos se detallan en el Real Decreto 665/1997 y en la guía técnica del INSST sobre agentes cancerígenos o mutágenos; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: un taller de elaboración de encimeras de aglomerado de cuarzo con doce trabajadores revisa su sistema preventivo tras el diagnóstico de silicosis en un operario de otra empresa del sector.
- Evaluación. El servicio de prevención identifica el corte, el pulido y el mecanizado de cantos como tareas de alta exposición, registra a los trabajadores como expuestos a cancerígenos y realiza mediciones personales de la fracción respirable con análisis de sílice, que superan el valor límite en el pulido manual.
- Medidas. Se sustituye el pulido en seco por máquinas con aporte de agua y captación integrada, se instala extracción localizada en las mesas de corte, se cierra la zona de mecanizado con ventilación filtrada, se implanta la limpieza por aspiración con filtros de alta eficacia y se prohíbe el soplado; se dotan equipos motorizados de protección respiratoria para tareas residuales.
- Vigilancia y formación. Se aplica el protocolo de vigilancia sanitaria específica de silicosis con radiografía y espirometría, se forma a la plantilla sobre el riesgo y las medidas, y se establecen vestuarios separados y prohibición de comer en zonas de trabajo.
- Seguimiento. Las nuevas mediciones confirman valores muy inferiores al límite; se fija un programa de mediciones periódicas y se conservan los registros de exposición y salud durante 40 años.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo. Protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo; anexo I con los trabajos con exposición a sílice cristalina respirable y anexo III con su valor límite.
- Real Decreto 1154/2020, de 22 de diciembre. Modificación del Real Decreto 665/1997 que incorpora la sílice cristalina respirable y su valor límite.
- Real Decreto 374/2001, de 6 de abril. Protección frente a los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.
- Orden TED/723/2021, de 1 de julio. Instrucción técnica complementaria 02.0.02 sobre protección de los trabajadores contra el riesgo por inhalación de polvo y sílice cristalina respirables en minería.
- Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos o mutágenos en el trabajo (INSST, 2022). Criterios de aplicación del Real Decreto 665/1997, incluida la sílice cristalina respirable.
- INFOCARQUIM: Trabajos que supongan exposición al polvo respirable de sílice cristalina (INSST). Información sobre el proceso, los efectos y las medidas preventivas.
La Directiva (UE) 2017/2398 incorporó la sílice cristalina respirable a la Directiva 2004/37/CE sobre carcinógenos; el Real Decreto 1299/2006 recoge la silicosis en el cuadro de enfermedades profesionales y el INSST publica en BASEQUIM situaciones de exposición como el mecanizado de tableros con contenido en sílice.
