Verificar autorizaciones y ámbito
En España, el Reglamento de Explosivos, RD 130/2017, establece requisitos para los explosivos de uso civil y sus actividades reguladas. Deben comprobarse las autorizaciones de la empresa y las condiciones concretas del suministro, utilización y almacenamiento cuando proceda.
El cumplimiento documental se verifica antes de movilizar el trabajo. No debe confundirse una autorización de una actividad con permiso para realizar cualquier otra.
Asignar responsabilidades profesionales
La ITC 8 del Reglamento aclara que el carné de artillero no habilita por sí solo para ejercer la actividad: esta debe desarrollarse en el seno de una empresa autorizada. También debe comprobarse que la habilitación corresponde a la función y especialidad necesarias.
La formación preventiva del puesto sigue siendo exigible. Mandos, contratistas y personal auxiliar necesitan conocer sus límites y el canal para comunicar una incidencia.
Integrar el proyecto y la evaluación
El Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera tiene su propio ámbito y contempla obligaciones técnicas, dirección facultativa y disposiciones de seguridad. Su aplicación debe determinarse según la actividad y las instrucciones técnicas correspondientes.
La evaluación incluye proyecciones, vibraciones, gases, estabilidad del terreno, instalaciones próximas y presencia de terceros. Las condiciones técnicas las define el proyecto o procedimiento competente, no una regla genérica tomada de otra obra.
Controlar accesos y operaciones simultáneas
La coordinación debe impedir la entrada de personas o vehículos no autorizados en las zonas restringidas. Los límites y condiciones se establecen mediante la planificación técnica aplicable, no mediante distancias improvisadas.
Se acuerdan responsables de cada acceso, comunicaciones, avisos y comprobación de que las actividades incompatibles están detenidas. Transportistas, mantenimiento y empresas visitantes también deben quedar incluidos en este control.
Definir cuándo suspender y quién interviene
Una pérdida de comunicación, entrada inesperada, cambio relevante del entorno o anomalía exige aplicar el procedimiento de suspensión y avisar al responsable competente. Nadie debe intentar resolver una incidencia fuera de sus funciones.
Ante sospecha de material sin detonar se mantiene la restricción y se aplica el procedimiento especializado. No se autoriza aproximación, manipulación ni reanudación por iniciativa de personal ajeno al equipo habilitado.
Autorizar el retorno y conservar trazabilidad
La vuelta al trabajo requiere la comprobación y autorización previstas, incluida la valoración de condiciones residuales. Haber oído la detonación o haber transcurrido cierto tiempo no demuestra que una zona esté liberada.
Se registran incidencias, comunicaciones y controles exigibles. La LPRL añade las obligaciones generales de información, formación y coordinación; el encargo a una empresa especializada no reemplaza la organización del resto del centro.
Ejemplo hipotético: acceso de un proveedor
Durante una jornada con voladura programada, un proveedor llega por un acceso secundario. El control de entrada identifica que su recorrido afectaría a una zona restringida y detiene la entrega.
El responsable coordina una nueva franja de acceso después de la liberación formal. El ejemplo ilustra control organizativo, sin establecer parámetros técnicos de ejecución.
