Buscar la humedad oculta
Chatarra almacenada a la intemperie, recipientes cerrados y materiales con cavidades pueden introducir agua en el horno. La superficie aparentemente seca no garantiza que todo el material lo esté. La recepción debe identificar piezas dudosas y separarlas hasta resolver su condición.
También hay que considerar moldes, refractarios, cucharas y herramientas. Su preparación y secado dependen del proceso y de las instrucciones técnicas. No conviene convertir una práctica de otra instalación en una receta universal, porque cambian materiales, geometría y condiciones de utilización.
Controlar el recorrido completo
La evaluación debe seguir el metal desde la fusión hasta el trasvase y la colada. El edificio y el almacenamiento tienen que proteger frente a entrada de lluvia. Los suelos y recorridos deben mantenerse en condiciones que eviten derrames, tropiezos y encuentros con humedad.
Una modificación en refrigeración, limpieza o disposición de equipos puede crear una vía nueva de contacto. Debe revisarse antes de implantarse. El control no consiste únicamente en pedir atención al operario que carga el horno, sino en impedir que llegue material inadecuado.
Separar a las personas
Siempre que resulte viable, la mecanización y las pantallas reducen la proximidad al metal. Las zonas de acceso deben corresponder a las posibles proyecciones y al trabajo real. El mantenimiento próximo al proceso necesita una valoración específica de energía, temperatura y movimientos.
La ropa protectora se selecciona para el metal y la exposición previstos, junto con la Protección ocular y facial necesaria. No sustituye evitar la explosión ni permite permanecer en una zona peligrosa. El ajuste, estado y uso completo del conjunto influyen en su protección.
Preparación frente a anomalías
Las instrucciones deben explicar cómo reconocer material o condiciones no aceptables y a quién comunicarlo. La formación debe ser comprensible para toda la plantilla, incluidas personas nuevas o externas. La supervisión verifica que los controles se cumplen también cuando aumenta la producción.
Ante humedad sospechada, deterioro de equipos o una liberación, debe aplicarse la respuesta específica de la instalación. No se improvisan vertidos de agua ni maniobras junto al baño. El Plan de emergencia debe prever separación, comunicaciones y asistencia sin añadir nuevas personas expuestas.
