Funciones antes que horas de curso
Los artículos 34 a 37 del Reglamento de los Servicios de Prevención organizan las funciones preventivas por niveles. La decisión comienza por identificar qué trabajo técnico se va a realizar: apoyar actividades sencillas, evaluar riesgos o abordar problemas que requieren conocimientos especializados.
Después se comprueba la cualificación exigible. Un certificado que solo indica duración y título no permite conocer por sí mismo el programa, la vía de acreditación o el alcance de las funciones que puede desempeñar su titular.
Qué permite el nivel básico
Incluye promoción de comportamientos seguros, actuaciones preventivas elementales y colaboración con los servicios de prevención dentro de las funciones del artículo 35. No habilita para resolver cualquier evaluación ni sustituye la competencia necesaria para tareas técnicas complejas.
En la vía formativa del anexo IV, la duración mínima es de 50 horas para actividades del anexo I y de 30 horas para las demás. El artículo contempla otras vías de acreditación. Deben revisarse también los requisitos específicos y los convenios aplicables, que pueden exigir contenidos o duraciones adicionales.
Nivel intermedio y Formación Profesional
El INSST identifica como vía actual la Formación Profesional conducente al título de Técnico Superior en Prevención de Riesgos Profesionales. El Real Decreto 958/2024 establece este título y sus enseñanzas mínimas.
La denominación «Técnico Superior» de FP no debe confundirse con las funciones de nivel superior del reglamento preventivo. Tampoco debe interpretarse una referencia histórica a cursos de 300 horas como autorización general para que un curso privado actual otorgue la habilitación intermedia. Las acreditaciones anteriores requieren comprobar su régimen correspondiente.
Nivel superior y especialización
Para las funciones técnicas de nivel superior, el artículo 37 exige titulación universitaria oficial y formación acreditada por una universidad, con el contenido del anexo VI y duración mínima de 600 horas. La especialización y las funciones efectivamente asignadas también importan.
La vigilancia de la salud tiene requisitos sanitarios propios. Una formación técnica superior en prevención no habilita por sí sola para ejercer medicina o enfermería del trabajo, ni convierte a una persona en especialista en todas las disciplinas.
La formación del puesto es otra obligación
El artículo 19 de la Ley de Prevención exige formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, centrada en el puesto o función. Puede ser necesaria al incorporarse o ante cambios relevantes, aunque la persona ya tenga una titulación preventiva.
Conviene separar en los registros la cualificación profesional, la formación específica y las autorizaciones de uso de equipos. Así se evita asignar tareas basándose únicamente en un diploma que no responde a la necesidad real.
Ejemplo hipotético: asignar una evaluación
Una empresa pide a una persona con nivel básico evaluar una exposición que requiere mediciones y una estrategia técnica especializada. Antes de encargarla, revisa las funciones del reglamento y recurre al personal con la competencia correspondiente.
La persona con nivel básico puede colaborar en la recogida de información dentro de su alcance. Esa colaboración no transfiere automáticamente la responsabilidad técnica ni amplía su habilitación.
