Dos preguntas diferentes
En una encuesta de SST, la tasa de respuesta suele expresar la proporción de personas elegibles que han respondido conforme al criterio definido. El informe debe aclarar el denominador y qué considera una respuesta válida. Formularios empezados, completados y analizables no son necesariamente la misma cifra.
El sesgo de no respuesta aparece si quienes faltan difieren de quienes participan en aspectos relevantes para el estudio. Por ello, en una evaluación psicosocial, contar respuestas no basta para saber si los resultados describen bien al conjunto de la plantilla.
Mirar más allá del porcentaje global
OSALAN recomienda analizar la participación en cada puesto o unidad y estudiar las causas de una respuesta baja. No existe un porcentaje legal universal que valide cualquier encuesta; deben respetarse las condiciones del instrumento y justificarse las conclusiones.
Un ejemplo: responden ochenta de cien personas, pero casi ninguna trabaja de noche. El ochenta por ciento global no permite asegurar que las dificultades nocturnas estén representadas. Tampoco sería correcto suponer sin evidencia que todas las personas ausentes están más satisfechas o más descontentas.
Reducir barreras sin presionar
Antes del trabajo de campo, explicar finalidad, confidencialidad, tiempo disponible y forma de devolución puede favorecer una participación informada. Hay que comprobar acceso para distintos turnos, idiomas y modalidades de trabajo, evitando que responder dependa de disponer de un dispositivo personal.
Los recordatorios deben ser respetuosos. Identificar públicamente a quienes no responden o exigir contestar delante del mando puede deteriorar la confianza y la calidad de los datos. La participación no debe convertirse en una evaluación individual de compromiso.
Interpretar con transparencia
Conviene separar falta total de respuesta y preguntas sin contestar, revisar cobertura por grupos suficientemente amplios y documentar limitaciones. Las técnicas cualitativas pueden ayudar a entender barreras, aunque no reparan automáticamente la representatividad estadística.
No se deben inventar respuestas ni rellenar ausencias con la media sin una justificación metodológica. Si una conclusión carece de apoyo suficiente, debe expresarse con cautela y planificar cómo completar la información. El objetivo es una decisión preventiva mejor sustentada, no presentar un porcentaje que parezca tranquilizador.
