Ventilación general por dilución
La ventilación general consiste en aportar aire exterior y extraer aire del local para diluir los contaminantes y mantener condiciones de temperatura, humedad y calidad del aire aceptables. Puede ser natural (aberturas, ventanas, lucernarios, efecto chimenea) o forzada (ventiladores de impulsión o extracción), y su eficacia depende del caudal, de la distribución del aire, de la situación de entradas y salidas respecto a los focos y a los puestos, y de la ausencia de cortocircuitos y zonas muertas. El Real Decreto 486/1997 exige una renovación mínima de 30 metros cúbicos de aire limpio por hora y trabajador en trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados y de 50 en los demás casos, y el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios fija los caudales de ventilación según la calidad del aire interior exigible.
La dilución solo es apropiada cuando el contaminante es de toxicidad baja, se emite de forma uniforme, en pequeñas cantidades y lejos de la zona respiratoria, y cuando no existen focos localizables; no es aceptable como única medida frente a agentes muy tóxicos, cancerígenos, sensibilizantes o emitidos en grandes cantidades, ni frente a polvos y humos que se depositan en el entorno. La NTP 741 del INSST desarrolla los criterios de diseño de la ventilación general por dilución y la NTP 742 la ventilación general de edificios.
Además de controlar la exposición, la ventilación general contribuye al confort térmico y a la calidad del aire interior, y debe compensar el aire extraído por los sistemas de extracción localizada para evitar depresiones que reduzcan su eficacia, provoquen corrientes molestas o arrastren gases de combustión.
Extracción localizada: elementos y diseño
- Elemento de captación. Campana envolvente, cabina, vitrina, brazo articulado, rendija o campana de techo; cuanto más encierre el foco y más cerca esté de él, menor caudal necesita para captar el contaminante. La velocidad de captura en el punto de emisión debe superar la velocidad de dispersión del contaminante y las corrientes del entorno.
- Conductos. Diseñados con velocidades de transporte suficientes para evitar depósitos (especialmente con polvo), con trazados cortos, pocas curvas y registros de limpieza, y con materiales compatibles con el contaminante.
- Depuración. Filtros de mangas o cartuchos, ciclones, lavadores, filtros de carbón activo o filtros de alta eficacia según el contaminante, con mantenimiento y sustitución periódica y control de la recirculación del aire depurado.
- Ventilador. Seleccionado para el caudal y la pérdida de carga del sistema, situado tras la depuración cuando el contaminante es agresivo, y con protección frente a atmósferas explosivas cuando proceda.
- Descarga. Salida al exterior a altura y distancia suficientes de tomas de aire, ventanas y zonas de paso para evitar la reentrada del contaminante.
- Aire de compensación. Aporte de aire equivalente al extraído para mantener el equilibrio de presiones y la eficacia de las captaciones.
- Integración con el proceso. Captaciones que no obstaculicen el trabajo, enclavamientos que impidan operar sin extracción y consideración de la ergonomía del puesto para que el sistema se utilice realmente.
- Diseño de referencia. Criterios de la American Conference of Governmental Industrial Hygienists (Industrial Ventilation) y de las NTP 672 y 1200 del INSST sobre extracción localizada y vitrinas de laboratorio.
Comprobación, mantenimiento y verificación de la eficacia
- Recepción. Medición inicial de caudales, velocidades de captura y presiones estáticas para verificar que el sistema cumple el diseño y establecer los valores de referencia.
- Comprobaciones rutinarias. Medición periódica de la presión estática en puntos de referencia (NTP 615) y del caudal (NTP 668) para detectar obstrucciones, fugas, filtros saturados o desgaste del ventilador; comprobaciones visuales con humo para confirmar la captura.
- Mantenimiento. Limpieza de conductos y captaciones, sustitución de filtros, revisión de correas, cojinetes y motores, y registro de las intervenciones.
- Verificación higiénica. Mediciones de la exposición de los trabajadores para confirmar que el sistema mantiene las concentraciones por debajo de los valores límite y detectar deterioros.
- Modificaciones. Cualquier cambio en el proceso, en las captaciones o en la distribución del local exige revisar el diseño y verificar de nuevo la eficacia.
- Formación. Los trabajadores deben conocer el funcionamiento del sistema, la posición correcta respecto a la captación, las señales de fallo y la prohibición de trabajar sin extracción cuando sea exigible.
Aplicación organizativa: cómo gestionar la ventilación y la extracción localizada
- Identificar en la evaluación de riesgos los focos de emisión de contaminantes y las zonas con necesidades de renovación de aire, y decidir para cada uno entre extracción localizada, ventilación general o ambas.
- Diseñar o encargar el diseño de los sistemas con criterios técnicos reconocidos, considerando el tipo de contaminante, el proceso, el aire de compensación y la posible presencia de atmósferas explosivas.
- Verificar en la recepción caudales, velocidades de captura y presiones, y registrar los valores de referencia.
- Establecer el programa de comprobaciones rutinarias y de mantenimiento, con responsables, periodicidad y registros.
- Verificar periódicamente la eficacia con mediciones de la exposición de los trabajadores y ajustar el sistema cuando los resultados lo exijan.
- Formar a los trabajadores en el uso correcto de las captaciones y en la detección de fallos, y establecer enclavamientos o procedimientos que impidan trabajar sin extracción.
- Revisar el diseño ante cambios de proceso, productos o distribución.
Un software de gestión preventiva permite inventariar los sistemas de ventilación y extracción con sus valores de referencia, planificar las comprobaciones y el mantenimiento, registrar mediciones de presión, caudal y exposición y alertar de desviaciones respecto al diseño.
Límites y errores frecuentes
- Recurrir a la ventilación general frente a contaminantes tóxicos o cancerígenos que exigen extracción localizada o sistemas cerrados.
- Instalar captaciones alejadas del foco o mal orientadas, que no capturan el contaminante antes de que llegue a la zona respiratoria.
- No aportar aire de compensación, con depresiones que reducen la eficacia y generan corrientes.
- Descuidar el mantenimiento: filtros saturados, conductos obstruidos, correas destensadas y caudales muy inferiores a los de diseño.
- No verificar la eficacia con mediciones tras la instalación ni periódicamente.
- Recircular aire sin depuración adecuada o descargar el aire extraído junto a tomas de aire y ventanas.
Los criterios técnicos de diseño y comprobación se detallan en las NTP del INSST y en las guías de referencia; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: un taller de carpintería metálica con puestos de soldadura y una zona de pintura detecta exposiciones a humos de soldadura y a vapores de disolventes próximas a los valores límite.
- Análisis. El servicio de prevención identifica los focos: soldadura en mesas fijas y en piezas grandes, y aplicación de pintura en una zona abierta; comprueba que la ventilación general existente diluye pero no evita que el humo atraviese la zona respiratoria del soldador.
- Diseño. Se instalan brazos articulados de extracción en las mesas de soldadura y una mesa aspirante para piezas pequeñas, con depuración por filtros y descarga al exterior; para piezas grandes se opta por antorchas con aspiración integrada; la pintura se traslada a una cabina con extracción y filtración y se aporta aire de compensación al taller.
- Verificación. En la recepción se miden caudales, velocidades de captura y presiones estáticas y se registran como referencia; las mediciones de exposición posteriores muestran concentraciones muy inferiores al límite.
- Seguimiento. Se implanta la comprobación mensual de presión estática, la sustitución programada de filtros y la formación de los soldadores sobre la posición del brazo respecto al arco; los registros se conservan en el sistema de gestión.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Lugares de trabajo; anexo III sobre condiciones ambientales y renovación mínima del aire.
- Real Decreto 374/2001, de 6 de abril. Agentes químicos; jerarquía de medidas con prioridad de las medidas técnicas de control como la extracción localizada.
- Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo. Agentes cancerígenos; sistemas cerrados y extracción localizada como medidas exigidas.
- NTP 741: Ventilación general por dilución (INSST). Criterios de diseño y limitaciones de la ventilación general.
- NTP 672: Extracción localizada en el laboratorio (INSST). Elementos y diseño de los sistemas de extracción localizada.
- NTP 615: Medición de la presión estática para la comprobación rutinaria de sistemas de extracción localizada (INSST). Comprobación rutinaria de la eficacia de los sistemas.
La NTP 668 del INSST trata la medición del caudal en sistemas de extracción localizada, la NTP 742 la ventilación general de edificios y la NTP 1200 las vitrinas de gases; el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios fija los caudales de ventilación según la calidad del aire interior exigible.
