Tipos de equipos y criterios de selección
Los equipos filtrantes solo pueden utilizarse cuando la atmósfera contiene oxígeno suficiente (al menos el 17 por ciento en volumen según el criterio habitual), el contaminante es conocido y su concentración es compatible con la capacidad del filtro y con el factor de protección del equipo. Los filtros de partículas se clasifican en P1, P2 y P3 por eficacia creciente (las mascarillas autofiltrantes en FFP1, FFP2 y FFP3), y los filtros de gases y vapores por tipo (A para vapores orgánicos, B para gases inorgánicos, E para dióxido de azufre y gases ácidos, K para amoniaco, y tipos especiales para monóxido de carbono, mercurio u óxidos de nitrógeno) y clase (1, 2 o 3 según capacidad), con código de colores normalizado descrito en la NTP 787 del INSST.
Los equipos aislantes son obligatorios cuando la atmósfera es deficiente en oxígeno, cuando el contaminante es desconocido, no tiene propiedades de aviso adecuadas o su concentración supera lo que un filtro puede tratar, y en espacios confinados o emergencias con riesgo de atmósferas peligrosas. Los equipos de línea de aire dependen de una fuente externa de aire respirable de calidad controlada; los equipos autónomos proporcionan autonomía limitada por la capacidad de la botella y exigen formación y entrenamiento específicos.
La selección parte de la evaluación de riesgos: identificación del contaminante y su forma física, concentración estimada o medida, valor límite aplicable, oxígeno presente, duración de la tarea, esfuerzo físico, condiciones ambientales, compatibilidad con otros EPI y características del usuario. El factor de protección nominal o asignado del equipo debe ser suficiente para reducir la exposición por debajo del valor límite con margen, y el ajuste facial es determinante en los equipos que dependen de la estanqueidad con la cara; el vello facial, las gafas o una talla inadecuada anulan la protección. La guía técnica del INSST sobre EPI y la guía orientativa de protectores respiratorios desarrollan estos criterios.
Obligaciones del empresario y uso correcto
- Última medida. El Real Decreto 773/1997 exige que los EPI se utilicen cuando los riesgos no puedan evitarse o limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o por medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.
- Selección documentada. Análisis y evaluación de los riesgos, definición de las características que debe reunir el equipo, comparación con las prestaciones de los equipos disponibles y elección conforme a la normativa de comercialización, con consulta a los trabajadores.
- Conformidad. Equipos con marcado CE conforme al Reglamento (UE) 2016/425 como EPI de categoría III, con declaración de conformidad y folleto informativo del fabricante, y filtros compatibles con el equipo.
- Ajuste y pruebas. Comprobación de ajuste antes de cada uso y, cuando el equipo dependa de la estanqueidad, pruebas de ajuste cualitativas o cuantitativas para elegir el modelo y talla adecuados a cada persona.
- Formación e información. Formación teórica y práctica sobre riesgos, limitaciones del equipo, colocación, comprobación, uso, mantenimiento, sustitución de filtros y almacenamiento, con demostraciones prácticas.
- Mantenimiento e higiene. Limpieza y desinfección, sustitución de filtros según saturación, tiempo o instrucciones del fabricante, revisión de válvulas y arneses, almacenamiento protegido y control de caducidades; los equipos autónomos y de línea de aire exigen mantenimiento y comprobaciones específicas.
- Uso individual. Los equipos son de uso personal salvo que las circunstancias exijan su uso compartido, en cuyo caso deben adoptarse medidas de higiene y salud.
- Vigilancia de la salud y aptitud. Consideración de la aptitud para el uso de equipos que suponen carga fisiológica (resistencia respiratoria, peso, estrés térmico), y seguimiento de las personas expuestas.
Situaciones específicas
- Amianto y cancerígenos. Equipos con factor de protección elevado conforme a la normativa específica, pruebas de ajuste, tiempos de uso limitados y descontaminación.
- Sílice y polvo. Mascarillas autofiltrantes FFP2 o FFP3 o medias máscaras con filtros P2 o P3 según la exposición, siempre tras las medidas técnicas de control del polvo.
- Espacios confinados. Medición previa de oxígeno y contaminantes, ventilación forzada y, cuando persista el riesgo, equipos aislantes de línea de aire o autónomos, con vigilancia exterior y rescate.
- Agentes biológicos y sanidad. Mascarillas autofiltrantes FFP2 o FFP3 frente a aerosoles biológicos, distintas de las mascarillas quirúrgicas, que son productos sanitarios y no EPI.
- Soldadura y humos metálicos. Equipos con filtros de partículas y, cuando existan gases, filtros combinados, o equipos motorizados integrados en la pantalla de soldadura.
- Emergencias e incendios. Equipos autónomos para intervención y equipos de escape de corta duración para evacuación de zonas con riesgo de gases.
Aplicación organizativa: cómo gestionar la protección respiratoria
- Identificar en la evaluación de riesgos las tareas y puestos con exposición por inhalación que no ha podido controlarse suficientemente y definir el tipo de equipo necesario para cada una.
- Seleccionar el equipo con criterios documentados (contaminante, concentración, oxígeno, factor de protección, duración, compatibilidad, características del usuario) y consultar a los trabajadores.
- Realizar pruebas de ajuste para los equipos que dependen de la estanqueidad facial y asignar a cada persona su modelo y talla.
- Formar a los usuarios con demostraciones prácticas y registrar la formación; formar a los responsables en la supervisión del uso.
- Establecer el programa de mantenimiento: limpieza, sustitución de filtros, revisiones, almacenamiento y caducidades, con registros por equipo.
- Supervisar el uso real en los puestos y corregir desviaciones (uso sin ajuste, filtros saturados, equipos deteriorados).
- Revisar la selección ante cambios en la exposición, en los productos o en los resultados de las mediciones y de la vigilancia de la salud.
Un software de gestión preventiva permite asociar a cada puesto y tarea el equipo de protección respiratoria asignado, registrar entregas, pruebas de ajuste y formación, planificar la sustitución de filtros y las revisiones y mantener la trazabilidad de cada equipo.
Límites y errores frecuentes
- Recurrir a la protección respiratoria en lugar de eliminar o reducir la exposición con medidas técnicas y organizativas.
- Utilizar equipos filtrantes en atmósferas con deficiencia de oxígeno, contaminantes desconocidos o concentraciones superiores a la capacidad del filtro.
- Elegir el tipo o la clase de filtro sin identificar el contaminante, o utilizar filtros de partículas frente a gases y vapores.
- Ignorar el ajuste facial: vello, gafas, tallas inadecuadas o ausencia de pruebas de ajuste.
- Prolongar el uso de filtros saturados o caducados y descuidar la limpieza y el almacenamiento.
- Entregar el equipo sin formación práctica ni supervisión del uso.
Los requisitos de selección, uso y mantenimiento se detallan en el Real Decreto 773/1997, en su guía técnica y en la guía orientativa de protectores respiratorios del INSST; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una empresa de pintura industrial utiliza pinturas con disolventes orgánicos e isocianatos en cabinas de aplicación y realiza retoques puntuales fuera de cabina.
- Evaluación. Las mediciones muestran que en cabina la extracción mantiene la exposición controlada, pero los retoques fuera de cabina y la limpieza de pistolas superan los valores límite de disolventes; los isocianatos exigen especial atención por su carácter sensibilizante.
- Selección. Para los retoques se seleccionan máscaras completas con filtros combinados A2P3 tras comprobar la concentración y el oxígeno, y para la limpieza de pistolas se instala una cabina con extracción que reduce la necesidad de EPI; para la aplicación de productos con isocianatos fuera de cabina se opta por equipos de línea de aire.
- Implantación. Se realizan pruebas de ajuste a cada pintor, se registra el modelo y talla asignados, se forma en colocación, comprobación y sustitución de filtros, y se fija un programa de cambio de filtros por tiempo de uso y saturación.
- Seguimiento. Las mediciones posteriores y la vigilancia de la salud confirman el control de la exposición; el registro de equipos, filtros y formación se mantiene actualizado y se revisa con cada cambio de producto.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo. Utilización por los trabajadores de equipos de protección individual: selección, uso, mantenimiento, formación y consulta.
- Reglamento (UE) 2016/425 relativo a los equipos de protección individual. Requisitos de comercialización y evaluación de la conformidad de los EPI, incluidos los de protección respiratoria.
- Real Decreto 374/2001, de 6 de abril. Agentes químicos; jerarquía de medidas y uso de EPI como último recurso.
- Guía técnica para la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual (INSST, 2022). Criterios de aplicación del Real Decreto 773/1997.
- NTP 787: Equipos de protección respiratoria: identificación de los filtros según sus tipos y clases (INSST). Tipos, clases y código de colores de los filtros.
- Protección respiratoria (INSST). Portal temático con normas técnicas, guía orientativa de selección y documentación.
Las normas UNE-EN 149 (mascarillas autofiltrantes), 140 (medias máscaras), 136 (máscaras completas), 143 (filtros de partículas), 14387 (filtros de gases y combinados), 12941 y 12942 (equipos motorizados) y 137 (equipos autónomos) definen los requisitos de cada tipo de equipo; el Real Decreto 665/1997 y el Real Decreto 396/2006 contienen exigencias específicas para cancerígenos y amianto.
