Qué diferencia la realidad aumentada de la virtual
La realidad virtual sitúa a la persona en un escenario generado digitalmente. La realidad aumentada mantiene el entorno real y añade contenido digital mediante una pantalla, dispositivo móvil o visor. El glosario de EU-OSHA recoge esta distinción.
Una guía visual puede señalar un componente o mostrar información contextual, pero no debe confundirse con una barrera física ni con un sistema de seguridad certificado. El significado de cada indicación, su origen y sus límites deben ser claros. La precisión aparente de una imagen superpuesta no garantiza que corresponda al equipo o estado actual.
Usos posibles en formación y operación
Entre los usos posibles están reconocer partes de un equipo, consultar una secuencia aprobada, apoyar una inspección o facilitar asistencia remota. En formación puede relacionar una explicación con un elemento real y ayudar a practicar una identificación en condiciones controladas.
La conveniencia depende de la tarea. No todo trabajo mejora por añadir información al campo visual. Compara la solución con alternativas más sencillas, como señalización, instrucciones accesibles o cambios de diseño. Si el objetivo es reducir una exposición, analiza primero si puede eliminarse o controlarse por medios que no dependan de interpretar una pantalla.
Riesgos que deben evaluarse
Considera distracción, ocultación de señales, cambios de atención entre pantalla y entorno, carga visual, ajuste del dispositivo y posturas sostenidas. También importan iluminación, ruido, movimiento, limpieza y compatibilidad con los equipos de protección.
Prueba qué sucede ante instrucciones desactualizadas, identificación incorrecta del equipo, retrasos o pérdida de conexión. Una asistencia remota puede no ver todo lo que ocurre alrededor de la persona. La evaluación debe integrar condiciones reales y participación de usuarios, sin asumir que un resultado satisfactorio en una demostración se repetirá durante todo un turno.
Cómo diseñar un piloto y decidir su continuidad
- Selecciona una tarea acotada y un objetivo verificable.
- Comprueba contenido, versión e identificación del equipo.
- Prueba el dispositivo en condiciones controladas y con usuarios representativos.
- Observa errores, carga de atención y necesidad de ayuda.
- Define criterios para detener el uso y una alternativa disponible.
- Valida los cambios antes de ampliar el alcance.
El tiempo de ejecución es un indicador, pero no el único. Incluye errores, comprensión, facilidad para percibir el entorno y molestias comunicadas. Evita diseñar la prueba de manera que el usuario tenga que elegir entre cumplir una instrucción digital y mantener una condición segura.
Información, grabaciones y responsabilidad
Algunos dispositivos captan imágenes, voz o ubicación. Define si es necesario grabar, quién accede y durante cuánto tiempo. El RGPD exige una finalidad y una base jurídica, además de medidas adecuadas. La posibilidad técnica de registrar una actividad no justifica almacenar todo el turno.
En España, la introducción de una tecnología debe considerarse en la evaluación y la formación conforme a la LPRL. Mantén bajo control las instrucciones mostradas y las autorizaciones de trabajo. La ayuda digital no sustituye a la competencia profesional, al procedimiento aprobado ni a las medidas de protección necesarias para realizar la tarea.
Ejemplo hipotético: identificar puntos de inspección
Una empresa prueba una aplicación que muestra puntos de inspección sobre un equipo detenido. El piloto compara la guía aumentada con una lista convencional y comprueba si las personas identifican correctamente cada punto sin perder información del entorno.
Una prueba revela que el reconocimiento visual confunde dos versiones del equipo. Se limita el uso y se incorpora una verificación adicional de identidad antes de mostrar instrucciones. La solución solo se amplía cuando se demuestra que las condiciones de uso y los controles son adecuados. Si falla la identificación, se utiliza el procedimiento alternativo; no se continúa por aproximación.
