Primeros auxilios en el trabajo

Los primeros auxilios en el trabajo son el conjunto de actuaciones y técnicas inmediatas que se aplican a una persona accidentada o que sufre una enfermedad súbita en el lugar de trabajo, con medios limitados y hasta la llegada de la asistencia sanitaria, con el fin de mantener sus funciones vitales, evitar que su estado se agrave y facilitar su traslado y tratamiento. En España, el artículo 20 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, obliga al empresario a analizar las posibles situaciones de emergencia y a adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación, designando al personal encargado, comprobando periódicamente su funcionamiento y organizando las relaciones con los servicios externos. El Real Decreto 486/1997, en su anexo VI, determina el material y los locales de primeros auxilios que deben existir en los lugares de trabajo en función del tamaño y de los riesgos, y el Real Decreto 39/1997 prevé que el personal sanitario del servicio de prevención participe en la organización de los primeros auxilios. La organización de los primeros auxilios se apoya en la secuencia proteger, avisar y socorrer, en personal formado, en material y equipos adecuados (incluidos desfibriladores donde proceda) y en su integración en el plan de emergencia o de autoprotección.

En pocas palabras

Actuaciones inmediatas aplicadas a una persona accidentada o con enfermedad súbita en el lugar de trabajo, con medios limitados y hasta la llegada de la asistencia sanitaria, para mantener sus funciones vitales y evitar que su estado se agrave. El artículo 20 de la Ley 31/1995 obliga a organizarlos con personal designado y formado, material adecuado y relaciones con los servicios externos; el anexo VI del Real Decreto 486/1997 fija el contenido mínimo del botiquín y el local de primeros auxilios en centros de más de 50 trabajadores; el Real Decreto 365/2009 regula el uso de desfibriladores fuera del ámbito sanitario. Se basan en la secuencia proteger, avisar y socorrer y se integran en el plan de emergencia.

Contenido
  1. Obligaciones y organización
  2. Actuación ante una emergencia: proteger, avisar, socorrer
  3. Elementos del sistema de primeros auxilios
  4. Aplicación organizativa: cómo organizar los primeros auxilios en la empresa
  5. Límites y errores frecuentes
  6. Ejemplo práctico
  7. Marco normativo y de referencia
  8. Conceptos relacionados
  9. En el blog
  10. Referencias

Diccionario A-Z →

Obligaciones y organización

El artículo 20 de la Ley 31/1995 exige que la organización de los primeros auxilios tenga en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa y la posible presencia de personas ajenas, que el personal designado sea suficiente, cuente con la formación necesaria y disponga del material adecuado, y que se organicen las relaciones con los servicios externos, en particular en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios. La NTP 458 del INSST desarrolla los criterios de organización: número de socorristas en función de la plantilla, los riesgos y la distribución de los centros, formación inicial y reciclaje, material de primeros auxilios y locales, señalización y procedimiento de actuación y de aviso.

El anexo VI del Real Decreto 486/1997 establece que todo lugar de trabajo debe disponer, como mínimo, de un botiquín portátil con el contenido básico (desinfectantes y antisépticos autorizados, gasas estériles, algodón hidrófilo, venda, esparadrapo, apósitos adhesivos, tijeras, pinzas y guantes desechables), revisado y repuesto periódicamente; y que los lugares de trabajo de más de 50 trabajadores deben disponer de un local destinado a los primeros auxilios y otras posibles atenciones sanitarias, obligación que la autoridad laboral puede extender a los de más de 25 trabajadores en función de la peligrosidad de la actividad y de las dificultades de acceso al centro de asistencia más próximo. Los locales deben contar con botiquín, camilla y fuente de agua potable, estar próximos a los puestos de trabajo y ser de fácil acceso para las camillas, y el material y los locales deben estar claramente señalizados.

En cuanto a los desfibriladores externos automatizados, el Real Decreto 365/2009 establece las condiciones mínimas de su utilización fuera del ámbito sanitario, y la normativa autonómica determina los espacios obligados a disponer de ellos y los requisitos de formación del personal; muchas empresas los incorporan de forma voluntaria en función de la evaluación de riesgos, la plantilla y el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia.

Actuación ante una emergencia: proteger, avisar, socorrer

  • Proteger. Asegurar la zona antes de intervenir: eliminar o controlar el peligro (corte de corriente, parada de máquinas, señalización), proteger a la persona accidentada y a quien socorre.
  • Avisar. Activar el sistema de emergencia interno y llamar al 112, indicando lugar, número de víctimas, estado y circunstancias, y facilitar el acceso a los servicios externos.
  • Socorrer. Valorar el estado de la persona (consciencia, respiración), aplicar las técnicas de primeros auxilios para las que se ha recibido formación y no realizar maniobras innecesarias ni mover a la persona salvo peligro inminente.
  • Soporte vital básico. Reconocimiento de la parada cardiorrespiratoria, reanimación cardiopulmonar y uso del desfibrilador cuando esté disponible, conforme a la NTP 605 y a las recomendaciones del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar.
  • Situaciones frecuentes. Heridas y hemorragias, quemaduras, contusiones y fracturas, cuerpos extraños, intoxicaciones y contactos con productos químicos, golpe de calor, electrocución, atragantamiento y lipotimias.
  • Riesgos específicos. Protocolos adaptados a los riesgos del centro: duchas y lavaojos para productos químicos, antídotos o medidas especiales cuando la evaluación de riesgos lo justifique, procedimientos para espacios confinados o trabajos en altura.
  • Registro y seguimiento. Anotación de la actuación realizada, comunicación a la mutua o al servicio médico y notificación como accidente de trabajo cuando proceda.

Elementos del sistema de primeros auxilios

  • Personal designado. Socorristas suficientes en todos los turnos y centros, con formación inicial y reciclaje periódico, identificados y conocidos por la plantilla.
  • Formación. Curso de primeros auxilios y soporte vital básico impartido por personal cualificado, con prácticas y actualización periódica; formación en el uso del desfibrilador cuando exista.
  • Material. Botiquines con el contenido mínimo del anexo VI del Real Decreto 486/1997, adaptados a los riesgos, revisados y repuestos; camillas, mantas, lavaojos y duchas de emergencia donde proceda.
  • Locales. Local de primeros auxilios en los centros obligados, con dotación, acceso y señalización adecuados.
  • Procedimiento. Instrucciones escritas de actuación y de aviso, teléfonos de emergencia visibles y coordinación con los servicios externos y con la mutua.
  • Señalización. Señales de salvamento y socorro conforme al Real Decreto 485/1997 para botiquines, locales, duchas y lavaojos.
  • Integración. Inclusión en el plan de emergencia o de autoprotección, en la información a los trabajadores y en los simulacros.

Aplicación organizativa: cómo organizar los primeros auxilios en la empresa

  1. Analizar las situaciones de emergencia previsibles a partir de la evaluación de riesgos, la plantilla, los turnos, la dispersión de centros y el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia.
  2. Designar el número necesario de socorristas por centro y turno, formarlos en primeros auxilios y soporte vital básico con reciclaje periódico y comunicar su identidad a la plantilla.
  3. Dotar los botiquines con el contenido mínimo y los elementos adicionales que exijan los riesgos, y habilitar el local de primeros auxilios cuando sea obligatorio; señalizar todo conforme al Real Decreto 485/1997.
  4. Valorar la instalación de desfibriladores según la normativa autonómica y la evaluación de riesgos, y formar al personal en su uso.
  5. Redactar el procedimiento de actuación y aviso (proteger, avisar, socorrer), con teléfonos de emergencia visibles y coordinación con el 112, la mutua y los servicios sanitarios.
  6. Integrar los primeros auxilios en el plan de emergencia o de autoprotección, en la información a los trabajadores y en los simulacros, y revisar el material periódicamente.
  7. Registrar las actuaciones, analizar los sucesos y revisar la organización tras cada emergencia real o simulada.

Un software de gestión preventiva permite gestionar la designación y la formación de los socorristas con sus caducidades, el inventario y las revisiones de botiquines y equipos, los procedimientos de emergencia por centro y el registro de actuaciones y simulacros con trazabilidad.

Límites y errores frecuentes

  1. Confiar la respuesta a un único socorrista sin cobertura de todos los turnos y centros.
  2. No reciclar la formación, de modo que las competencias se pierden con el tiempo.
  3. Botiquines incompletos, con material caducado o con medicamentos no previstos en la normativa.
  4. Desconocer la obligación de local de primeros auxilios en centros de más de 50 trabajadores o cuando la autoridad laboral lo exija.
  5. No adaptar los medios a los riesgos específicos (duchas y lavaojos, antídotos, equipos para rescate).
  6. No integrar los primeros auxilios en el plan de emergencia ni practicarlos en los simulacros.

Los criterios técnicos se detallan en las NTP 458 y 605 del INSST y en el anexo VI del Real Decreto 486/1997; esta ficha tiene carácter divulgativo.

Ejemplo práctico

Situación: una empresa de fabricación de productos químicos con 90 personas en tres turnos y a 25 minutos del hospital más próximo revisa su organización de primeros auxilios tras un simulacro con deficiencias.

  • Análisis. El servicio de prevención identifica que solo hay socorristas formados en el turno de mañana, que las duchas y lavaojos de la zona de envasado no están señalizadas y que el procedimiento de aviso no indica el punto de encuentro con la ambulancia.
  • Organización. Se designan y forman socorristas en los tres turnos con reciclaje anual, se instala un desfibrilador con formación específica, se completan y señalizan los botiquines, las duchas y los lavaojos, y se habilita el local de primeros auxilios exigido para más de 50 trabajadores.
  • Procedimiento. Se redacta el procedimiento de actuación y aviso con fichas por tipo de emergencia (contacto químico, quemadura, parada cardiaca), teléfonos visibles y punto de encuentro acordado con los servicios de emergencia.
  • Seguimiento. Los primeros auxilios se integran en el plan de autoprotección y en los simulacros; el siguiente simulacro con una víctima simulada por contacto químico se resuelve dentro de los tiempos objetivo y las caducidades de formación y material se controlan en el sistema de gestión.

Marco normativo y de referencia

La normativa autonómica regula la obligatoriedad de desfibriladores en determinados espacios y la formación para su uso, y las recomendaciones del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar actualizan las técnicas de soporte vital.

Conceptos relacionados

En el blog

Referencias

  1. Boletín Oficial del Estado. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. 1995, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  2. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. 1997, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  3. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. 1997, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  4. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo. 1997, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  5. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, por el que se establecen las condiciones y requisitos mínimos de seguridad y calidad en la utilización de desfibriladores automáticos y semiautomáticos externos fuera del ámbito sanitario. 2009. Fuente oficial
  6. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. NTP 458: Primeros auxilios en la empresa: organización. 1998. Fuente oficial
  7. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. NTP 605: Primeros auxilios: evaluación primaria y soporte vital básico. 2001. Fuente oficial

Información editorial

Fecha de publicación: 30 de agosto de 2026.

Responsable editorial: Equipo editorial de Sabentis.

Revisión editorial por Pablo RodríguezLinkedIn

Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Internacional ORP y Chief Financial Officer de Sabentis.

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