Análisis bow-tie

El análisis bow-tie (pajarita o corbatín) es una técnica de análisis y representación gráfica de riesgos que sitúa en el centro un suceso crítico o suceso principal (la pérdida de control de un peligro, por ejemplo una fuga de gas, la caída de una carga o el contacto con una máquina en marcha), despliega a la izquierda las amenazas o causas que pueden desencadenarlo y las barreras preventivas que las controlan, y a la derecha las consecuencias que pueden derivarse y las barreras de mitigación o recuperación que limitan su gravedad. El diagrama resultante, con forma de pajarita, combina la lógica del árbol de fallos (lado de las causas) con la del árbol de sucesos (lado de las consecuencias) y permite ver de un vistazo qué barreras protegen frente a cada vía de accidente, quién es responsable de ellas y qué factores de degradación pueden hacer que fallen. La norma IEC 31010:2019 recoge el bow-tie entre las técnicas de evaluación de riesgos como una herramienta sencilla para describir y analizar las vías de un riesgo desde las causas hasta las consecuencias, centrada en las barreras. Nacida en la industria de proceso y en el análisis de accidentes graves, la técnica se aplica hoy en la prevención de riesgos laborales para riesgos de consecuencias graves, en la investigación de accidentes y en la comunicación de riesgos a mandos y trabajadores.

En pocas palabras

Técnica de análisis y representación gráfica de riesgos que sitúa en el centro el suceso crítico (pérdida de control del peligro), a la izquierda las amenazas y las barreras preventivas y a la derecha las consecuencias y las barreras de mitigación, con los factores de degradación de cada barrera y sus responsables. Combina el árbol de fallos y el árbol de sucesos, está recogida en IEC 31010:2019 y se aplica sobre todo a riesgos de consecuencias graves, a la gestión de barreras, a la investigación de incidentes y a la comunicación de riesgos. No cuantifica el riesgo por sí misma ni sustituye la evaluación general de riesgos.

Contenido
  1. Elementos del diagrama bow-tie
  2. Cuándo aplicar el bow-tie y qué aporta
  3. Relación con la evaluación de riesgos y el sistema de gestión
  4. Aplicación organizativa: cómo elaborar un bow-tie
  5. Límites y errores frecuentes
  6. Ejemplo práctico
  7. Marco normativo y de referencia
  8. Conceptos relacionados
  9. Referencias

Diccionario A-Z →

Elementos del diagrama bow-tie

  • Peligro. Fuente con potencial de daño que se quiere controlar (una sustancia inflamable almacenada, una carga suspendida, energía eléctrica).
  • Suceso principal o crítico. Momento en que se pierde el control del peligro (fuga, caída de la carga, contacto eléctrico). Es el nudo del diagrama y debe definirse con precisión.
  • Amenazas o causas. Circunstancias que pueden provocar el suceso principal (corrosión, error en la operación, fallo de un componente, sobrecarga).
  • Barreras preventivas. Medidas que impiden que una amenaza desemboque en el suceso principal (inspección, enclavamiento, procedimiento, formación, mantenimiento).
  • Consecuencias. Resultados no deseados del suceso principal (incendio, lesión, intoxicación, daño ambiental).
  • Barreras de mitigación o recuperación. Medidas que reducen la probabilidad o gravedad de las consecuencias una vez ocurrido el suceso (detección y alarma, extinción, plan de emergencia, equipos de protección, primeros auxilios).
  • Factores de degradación y controles de escalada. Condiciones que debilitan una barrera (falta de mantenimiento, fatiga, presión de tiempo) y medidas que las contrarrestan.
  • Responsables y estado. Cada barrera tiene un propietario, un tipo (técnica, humana, organizativa) y un estado de eficacia que puede evaluarse y seguirse.

Cuándo aplicar el bow-tie y qué aporta

El bow-tie resulta especialmente útil para riesgos de baja frecuencia y consecuencias graves, donde la evaluación por matriz de probabilidad y gravedad no explica cómo se controla el riesgo: accidentes graves con sustancias peligrosas, trabajos en altura, espacios confinados, energías peligrosas, atrapamientos por máquinas, atropellos por vehículos o riesgos en instalaciones con muchos sistemas de seguridad. En los establecimientos afectados por la normativa de accidentes graves (Real Decreto 840/2015, que transpone la Directiva 2012/18/UE), la técnica se emplea habitualmente para documentar las barreras de los escenarios accidentales y sustentar el sistema de gestión de la seguridad.

Frente a otras técnicas, aporta una visión clara de las barreras y de su suficiencia (número, tipo, independencia), la posibilidad de identificar barreras críticas y vías de accidente sin protección, un lenguaje comprensible para mandos y trabajadores, un soporte para la investigación de incidentes (qué barreras fallaron o faltaban) y una base para definir indicadores de barreras y programas de inspección y mantenimiento. Su límite es que no cuantifica por sí mismo el riesgo, depende de la calidad del análisis previo de causas y consecuencias y puede simplificar en exceso interacciones complejas entre sucesos.

Relación con la evaluación de riesgos y el sistema de gestión

  • Evaluación de riesgos. El bow-tie desarrolla y documenta los riesgos críticos identificados en la evaluación exigida por la Ley 31/1995 y el Real Decreto 39/1997, sin sustituir la evaluación general de todos los puestos.
  • Árbol de fallos y árbol de sucesos. Las Notas Técnicas de Prevención 333 y 328 del INSST describen las dos técnicas que el bow-tie combina en un único diagrama.
  • Jerarquía de controles. Las barreras se clasifican según la jerarquía de la Ley 31/1995 y de ISO 45001 (eliminación, sustitución, controles de ingeniería, administrativos y equipos de protección individual), lo que permite valorar su solidez.
  • Gestión de barreras. Cada barrera se vincula a un responsable, a tareas de inspección y mantenimiento y a indicadores de estado, lo que conecta el diagrama con la planificación preventiva y con el sistema de gestión de la SST.
  • Investigación de incidentes. El diagrama sirve para analizar qué barreras fallaron, estaban degradadas o no existían, y para definir medidas correctivas.
  • Comunicación y formación. La representación gráfica facilita explicar a la plantilla por qué existe cada medida y qué ocurre si se omite.

Aplicación organizativa: cómo elaborar un bow-tie

  1. Seleccionar los riesgos críticos a partir de la evaluación de riesgos, del historial de incidentes y de la normativa aplicable, y formar un equipo con mandos, técnicos de prevención, mantenimiento y trabajadores expertos en la tarea.
  2. Definir con precisión el peligro y el suceso principal, evitando confundirlo con una causa o con una consecuencia.
  3. Identificar las amenazas o causas creíbles del suceso principal y, para cada una, las barreras preventivas existentes, clasificadas por tipo y nivel de la jerarquía de controles.
  4. Identificar las consecuencias relevantes y las barreras de mitigación y recuperación que las limitan.
  5. Analizar los factores de degradación de cada barrera y los controles que los contrarrestan, y asignar un responsable a cada barrera.
  6. Evaluar la suficiencia de las barreras (número, independencia, fiabilidad, cobertura de cada vía de accidente) y definir medidas para las vías sin protección o con barreras débiles.
  7. Integrar el diagrama en el sistema de gestión: planificación de las medidas, tareas de inspección y mantenimiento, indicadores de barreras, formación y revisión periódica o tras un incidente.

Un software de gestión preventiva permite vincular las barreras del bow-tie con la evaluación de riesgos, las medidas planificadas, las inspecciones y el mantenimiento, registrar su estado y sus responsables, y utilizar el diagrama en la investigación de incidentes, manteniendo la trazabilidad de los cambios.

Límites y errores frecuentes

  1. Definir mal el suceso principal, lo que desordena todo el diagrama y confunde causas con consecuencias.
  2. Incluir como barreras elementos que no lo son (intenciones, objetivos, formación genérica) o barreras que dependen entre sí y no son independientes.
  3. Elaborar el diagrama sin la participación de quienes conocen la tarea y el estado real de las medidas.
  4. Dejar el bow-tie como documento estático, sin responsables, indicadores ni revisión tras cambios o incidentes.
  5. Utilizarlo como sustituto de la evaluación general de riesgos o de análisis cuantitativos exigidos por la normativa de accidentes graves.
  6. Sobrecargar el diagrama con detalle hasta hacerlo ilegible para su función de comunicación.

La técnica debe adaptarse a la complejidad del riesgo y a la organización; esta ficha tiene carácter divulgativo.

Ejemplo práctico

Situación: una planta de tratamiento de aguas con almacenamiento de cloro gas quiere revisar cómo controla el riesgo de fuga tras un incidente sin consecuencias.

  • Definición. El equipo define el peligro (cloro gas almacenado) y el suceso principal (liberación de cloro a la atmósfera) e identifica como amenazas la corrosión de conexiones, el error en el cambio de contenedores y el impacto de vehículos.
  • Barreras. Para cada amenaza se documentan las barreras preventivas (inspección periódica, procedimiento y formación del cambio, protecciones frente a impacto) y para las consecuencias (intoxicación de trabajadores y de terceros) las barreras de mitigación (detección y alarma, sistema de neutralización, plan de emergencia, equipos de respiración).
  • Hallazgos. El análisis muestra que la barrera de detección tiene un factor de degradación no controlado (calibración vencida) y que la amenaza de impacto de vehículos solo cuenta con una barrera administrativa.
  • Resultado. Se planifican la calibración con indicador de estado, una protección física frente a vehículos y la revisión del bow-tie tras cada incidente, y el diagrama se utiliza en la formación del personal de operación.

Marco normativo y de referencia

La Directiva 2012/18/UE (Seveso III), transpuesta por el Real Decreto 840/2015, exige a los establecimientos afectados un sistema de gestión de la seguridad en el que el análisis de barreras tiene un papel central.

Conceptos relacionados

Referencias

  1. International Organization for Standardization. IEC 31010:2019. Risk management. Risk assessment techniques. 2019. Fuente oficial
  2. Boletín Oficial del Estado. Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. 1995, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  3. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. 1997, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  4. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 840/2015, de 21 de septiembre, por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas. 2015, texto consolidado vigente. Fuente oficial
  5. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. NTP 333: Análisis probabilístico de riesgos: metodología del árbol de fallos y errores. 1995. Fuente oficial
  6. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. NTP 328: Análisis de riesgos mediante el árbol de sucesos. 1994. Fuente oficial
  7. Unión Europea. Directiva 2012/18/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de julio de 2012, relativa al control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas. 2012. Fuente oficial

Información editorial

Fecha de publicación: 30 de agosto de 2026.

Responsable editorial: Equipo editorial de Sabentis.

Revisión editorial por Pablo RodríguezLinkedIn

Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Internacional ORP y Chief Financial Officer de Sabentis.

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