Elementos del diagrama bow-tie
- Peligro. Fuente con potencial de daño que se quiere controlar (una sustancia inflamable almacenada, una carga suspendida, energía eléctrica).
- Suceso principal o crítico. Momento en que se pierde el control del peligro (fuga, caída de la carga, contacto eléctrico). Es el nudo del diagrama y debe definirse con precisión.
- Amenazas o causas. Circunstancias que pueden provocar el suceso principal (corrosión, error en la operación, fallo de un componente, sobrecarga).
- Barreras preventivas. Medidas que impiden que una amenaza desemboque en el suceso principal (inspección, enclavamiento, procedimiento, formación, mantenimiento).
- Consecuencias. Resultados no deseados del suceso principal (incendio, lesión, intoxicación, daño ambiental).
- Barreras de mitigación o recuperación. Medidas que reducen la probabilidad o gravedad de las consecuencias una vez ocurrido el suceso (detección y alarma, extinción, plan de emergencia, equipos de protección, primeros auxilios).
- Factores de degradación y controles de escalada. Condiciones que debilitan una barrera (falta de mantenimiento, fatiga, presión de tiempo) y medidas que las contrarrestan.
- Responsables y estado. Cada barrera tiene un propietario, un tipo (técnica, humana, organizativa) y un estado de eficacia que puede evaluarse y seguirse.
Cuándo aplicar el bow-tie y qué aporta
El bow-tie resulta especialmente útil para riesgos de baja frecuencia y consecuencias graves, donde la evaluación por matriz de probabilidad y gravedad no explica cómo se controla el riesgo: accidentes graves con sustancias peligrosas, trabajos en altura, espacios confinados, energías peligrosas, atrapamientos por máquinas, atropellos por vehículos o riesgos en instalaciones con muchos sistemas de seguridad. En los establecimientos afectados por la normativa de accidentes graves (Real Decreto 840/2015, que transpone la Directiva 2012/18/UE), la técnica se emplea habitualmente para documentar las barreras de los escenarios accidentales y sustentar el sistema de gestión de la seguridad.
Frente a otras técnicas, aporta una visión clara de las barreras y de su suficiencia (número, tipo, independencia), la posibilidad de identificar barreras críticas y vías de accidente sin protección, un lenguaje comprensible para mandos y trabajadores, un soporte para la investigación de incidentes (qué barreras fallaron o faltaban) y una base para definir indicadores de barreras y programas de inspección y mantenimiento. Su límite es que no cuantifica por sí mismo el riesgo, depende de la calidad del análisis previo de causas y consecuencias y puede simplificar en exceso interacciones complejas entre sucesos.
Relación con la evaluación de riesgos y el sistema de gestión
- Evaluación de riesgos. El bow-tie desarrolla y documenta los riesgos críticos identificados en la evaluación exigida por la Ley 31/1995 y el Real Decreto 39/1997, sin sustituir la evaluación general de todos los puestos.
- Árbol de fallos y árbol de sucesos. Las Notas Técnicas de Prevención 333 y 328 del INSST describen las dos técnicas que el bow-tie combina en un único diagrama.
- Jerarquía de controles. Las barreras se clasifican según la jerarquía de la Ley 31/1995 y de ISO 45001 (eliminación, sustitución, controles de ingeniería, administrativos y equipos de protección individual), lo que permite valorar su solidez.
- Gestión de barreras. Cada barrera se vincula a un responsable, a tareas de inspección y mantenimiento y a indicadores de estado, lo que conecta el diagrama con la planificación preventiva y con el sistema de gestión de la SST.
- Investigación de incidentes. El diagrama sirve para analizar qué barreras fallaron, estaban degradadas o no existían, y para definir medidas correctivas.
- Comunicación y formación. La representación gráfica facilita explicar a la plantilla por qué existe cada medida y qué ocurre si se omite.
Aplicación organizativa: cómo elaborar un bow-tie
- Seleccionar los riesgos críticos a partir de la evaluación de riesgos, del historial de incidentes y de la normativa aplicable, y formar un equipo con mandos, técnicos de prevención, mantenimiento y trabajadores expertos en la tarea.
- Definir con precisión el peligro y el suceso principal, evitando confundirlo con una causa o con una consecuencia.
- Identificar las amenazas o causas creíbles del suceso principal y, para cada una, las barreras preventivas existentes, clasificadas por tipo y nivel de la jerarquía de controles.
- Identificar las consecuencias relevantes y las barreras de mitigación y recuperación que las limitan.
- Analizar los factores de degradación de cada barrera y los controles que los contrarrestan, y asignar un responsable a cada barrera.
- Evaluar la suficiencia de las barreras (número, independencia, fiabilidad, cobertura de cada vía de accidente) y definir medidas para las vías sin protección o con barreras débiles.
- Integrar el diagrama en el sistema de gestión: planificación de las medidas, tareas de inspección y mantenimiento, indicadores de barreras, formación y revisión periódica o tras un incidente.
Un software de gestión preventiva permite vincular las barreras del bow-tie con la evaluación de riesgos, las medidas planificadas, las inspecciones y el mantenimiento, registrar su estado y sus responsables, y utilizar el diagrama en la investigación de incidentes, manteniendo la trazabilidad de los cambios.
Límites y errores frecuentes
- Definir mal el suceso principal, lo que desordena todo el diagrama y confunde causas con consecuencias.
- Incluir como barreras elementos que no lo son (intenciones, objetivos, formación genérica) o barreras que dependen entre sí y no son independientes.
- Elaborar el diagrama sin la participación de quienes conocen la tarea y el estado real de las medidas.
- Dejar el bow-tie como documento estático, sin responsables, indicadores ni revisión tras cambios o incidentes.
- Utilizarlo como sustituto de la evaluación general de riesgos o de análisis cuantitativos exigidos por la normativa de accidentes graves.
- Sobrecargar el diagrama con detalle hasta hacerlo ilegible para su función de comunicación.
La técnica debe adaptarse a la complejidad del riesgo y a la organización; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una planta de tratamiento de aguas con almacenamiento de cloro gas quiere revisar cómo controla el riesgo de fuga tras un incidente sin consecuencias.
- Definición. El equipo define el peligro (cloro gas almacenado) y el suceso principal (liberación de cloro a la atmósfera) e identifica como amenazas la corrosión de conexiones, el error en el cambio de contenedores y el impacto de vehículos.
- Barreras. Para cada amenaza se documentan las barreras preventivas (inspección periódica, procedimiento y formación del cambio, protecciones frente a impacto) y para las consecuencias (intoxicación de trabajadores y de terceros) las barreras de mitigación (detección y alarma, sistema de neutralización, plan de emergencia, equipos de respiración).
- Hallazgos. El análisis muestra que la barrera de detección tiene un factor de degradación no controlado (calibración vencida) y que la amenaza de impacto de vehículos solo cuenta con una barrera administrativa.
- Resultado. Se planifican la calibración con indicador de estado, una protección física frente a vehículos y la revisión del bow-tie tras cada incidente, y el diagrama se utiliza en la formación del personal de operación.
Marco normativo y de referencia
- IEC 31010:2019. Gestión del riesgo. Técnicas de evaluación del riesgo; incluye el análisis bow-tie.
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre. Ley de Prevención de Riesgos Laborales; evaluación de riesgos y principios de la acción preventiva.
- Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención; evaluación de riesgos y planificación preventiva.
- Real Decreto 840/2015, de 21 de septiembre. Medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas.
- NTP 333. Análisis probabilístico de riesgos: metodología del árbol de fallos y errores. Técnica que el bow-tie integra en su lado de las causas.
- NTP 328. Análisis de riesgos mediante el árbol de sucesos. Técnica que el bow-tie integra en su lado de las consecuencias.
- ISO 45001:2018. Sistemas de gestión de la SST; jerarquía de controles y gestión de riesgos.
La Directiva 2012/18/UE (Seveso III), transpuesta por el Real Decreto 840/2015, exige a los establecimientos afectados un sistema de gestión de la seguridad en el que el análisis de barreras tiene un papel central.
