Qué es el IPER
IPER resume dos etapas enlazadas: identificar los peligros de una actividad y evaluar los riesgos que generan en condiciones concretas. La identificación pregunta qué puede causar daño, a quién y en qué situaciones. La evaluación estima la magnitud del riesgo considerando exposición, probabilidad, consecuencias y controles existentes según el método elegido.
El resultado suele documentarse en una matriz por procesos, puestos o tareas, pero el IPER no es únicamente ese archivo. Incluye observación del trabajo, consulta a las personas, revisión de equipos, sustancias, incidentes y requisitos, juicio técnico y decisión sobre medidas. Debe abarcar tareas rutinarias y no rutinarias, mantenimiento, emergencias previsibles, cambios y grupos especialmente sensibles cuando corresponda.
Diferencias entre IPER, IPERC y evaluación de riesgos
IPER significa Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos. IPERC añade de forma explícita la determinación de controles; en algunos países esta es la denominación normativa de la matriz. Evaluación de riesgos laborales es el término general utilizado en España y en documentos europeos: persigue estimar los riesgos no evitados para decidir medidas.
Las diferencias son principalmente terminológicas y metodológicas, no una razón para omitir controles. Toda evaluación preventiva debe terminar en decisiones. Tampoco debe confundirse peligro con riesgo: el peligro es la fuente o situación capaz de causar daño; el riesgo depende de cómo se produce la exposición y de la gravedad posible. La misma máquina puede generar niveles de riesgo distintos según resguardos, frecuencia, tarea y personas expuestas.
Para qué sirve
El IPER ofrece una base común para priorizar recursos y comunicar por qué se adopta una medida. Puede utilizarse al diseñar un proceso, antes de iniciar una tarea no rutinaria, al adquirir equipos, al revisar un puesto o al gestionar cambios. Permite relacionar cada peligro con controles existentes, acciones pendientes, responsables y fechas.
Su utilidad depende de la calidad de la información y de su conexión con la operación. Una matriz muy detallada puede ser inútil si copia riesgos genéricos, no consulta a quienes realizan la tarea o permanece sin actualizar. El objetivo no es lograr una puntuación baja, sino eliminar peligros cuando sea posible y controlar de forma fiable los riesgos restantes, verificando la eficacia de las medidas.
Cómo se realiza un IPER
Una secuencia práctica es:
- Definir alcance, procesos, actividades y personas implicadas.
- Reunir información: tareas reales, equipos, agentes, cambios, daños e incidentes.
- Identificar peligros y quién puede resultar afectado, incluyendo contratas y visitantes cuando proceda.
- Describir el posible daño y la exposición.
- Valorar el riesgo con un método adecuado y considerando los controles existentes.
- Decidir si el riesgo es aceptable o requiere actuación.
- Seleccionar medidas conforme a la jerarquía: eliminar, sustituir, controles técnicos, organizativos y protección individual.
- Asignar responsables, recursos y plazos.
- Comunicar, ejecutar y verificar.
- Revisar tras cambios, incidentes, daños o nueva información.
La participación de las personas que conocen el trabajo mejora la identificación y la aplicabilidad de las medidas.
Matriz de riesgo y límites de la puntuación
Muchas matrices combinan categorías de probabilidad y consecuencia para asignar un nivel. Esa clasificación facilita priorizar, pero no convierte la evaluación en una medición exacta. Los criterios deben estar definidos, ser coherentes y reflejar la exposición real. Un riesgo de baja frecuencia y consecuencia catastrófica puede exigir medidas estrictas; una suma numérica no debe ocultarlo.
El INSST subraya que la evaluación es un medio para obtener información suficiente y tomar decisiones. Cuando una norma exige un método específico, existen límites de exposición o el riesgo requiere conocimientos especializados, una matriz genérica no basta. También deben documentarse incertidumbres y supuestos. Si hay duda relevante, se adopta un criterio favorable a la prevención y se obtiene información o asesoramiento adicional.
Ejemplo práctico
Para una tarea de limpieza dentro de una mezcladora, el equipo identifica energía mecánica y arranque inesperado como peligros. Las posibles consecuencias son graves y la exposición aparece durante tareas no rutinarias. Aunque exista un pulsador de parada, el equipo concluye que no garantiza aislamiento.
La prioridad no es entregar más equipos de protección, sino impedir el movimiento: se establece consignación de energías, bloqueo personal verificable, control de acceso y prueba de energía cero. Se forma a las personas autorizadas y se observa la primera ejecución. La matriz registra responsable y fecha, pero el cierre solo se acepta tras comprobar el procedimiento en campo. Si cambia la mezcladora o interviene una contrata, el IPER se revisa antes del trabajo.
Marco normativo y referencias territoriales
No existe una regulación universal de las siglas IPER. En España, el proceso equivalente se rige por el artículo 16 de la Ley 31/1995 y los artículos 3 a 7 del Real Decreto 39/1997; las directrices del INSST orientan sus etapas y calidad. Las Directrices ILO-OSH 2001 y la guía de cinco pasos de la OIT ofrecen referencias internacionales. ISO 45001 incluye identificación de peligros, evaluación de riesgos y controles dentro del sistema de SST.
En Perú, donde la denominación IPERC está ampliamente institucionalizada, el Reglamento de la Ley 29783 incluye la identificación de peligros, evaluación de riesgos y controles entre la documentación del sistema, y SUNAFIL publica un manual específico. Los requisitos de participación, actualización, aprobación o formato deben comprobarse siempre en la legislación sectorial y nacional aplicable.
