Qué es el método NTP 330
Las notas técnicas de prevención del INSST son documentos divulgativos y orientativos, no normas jurídicas. La NTP 330, publicada en 1993, propone un procedimiento sencillo para cuantificar el riesgo de accidente asociado a una situación de trabajo y ordenar las intervenciones. Su virtud es la simplicidad: con una lista de comprobación y unas tablas se obtiene un nivel de riesgo comparable entre situaciones. Su límite es el mismo: los valores son convencionales y el resultado depende del criterio de quien los asigna.
El método se apoya en la idea de que el riesgo es función de la probabilidad de que ocurra el daño y de la magnitud de sus consecuencias, y descompone la probabilidad en dos factores: la deficiencia de las medidas preventivas existentes, es decir, cuánto se aleja la situación de lo aceptable, y la exposición, es decir, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo las personas están en contacto con el peligro.
En España, el artículo 5 del Real Decreto 39/1997 permite utilizar cualquier procedimiento de evaluación que proporcione confianza sobre su resultado, y exige que, cuando la evaluación requiera mediciones o análisis, se utilicen los métodos establecidos en normas o guías oficiales. La NTP 330 encaja en la evaluación general de riesgos de seguridad; no sustituye a las evaluaciones específicas que exigen otras normas.
Cómo se aplica
- Definir la situación a evaluar: un puesto, una tarea o un equipo, con una descripción de los peligros detectados.
- Aplicar un cuestionario de chequeo que compruebe la existencia y el estado de las medidas preventivas esperables para ese peligro; el INSST propone cuestionarios para distintos riesgos, y cada empresa puede elaborar los suyos.
- Asignar el nivel de deficiencia (ND) según el resultado del cuestionario: muy deficiente, deficiente, mejorable o aceptable, con valores de 10, 6 y 2 (el nivel aceptable no recibe valoración numérica).
- Asignar el nivel de exposición (NE) según la frecuencia y duración del contacto con el peligro: continuada, frecuente, ocasional o esporádica, con valores de 4, 3, 2 y 1.
- Calcular el nivel de probabilidad (NP) como producto de ND por NE, y clasificarlo en muy alto, alto, medio o bajo.
- Asignar el nivel de consecuencias (NC) según la gravedad previsible de los daños personales y materiales: mortal o catastrófico, muy grave, grave o leve, con valores de 100, 60, 25 y 10.
- Calcular el nivel de riesgo (NR) como producto de NP por NC y obtener el nivel de intervención (I a IV), desde la corrección urgente hasta la situación sin necesidad de intervención salvo que un análisis más preciso lo justifique.
Los valores numéricos y las tablas de clasificación deben tomarse del texto original de la NTP 330; su transcripción en materiales de terceros contiene con frecuencia errores. El método prevé que la persona evaluadora ajuste el resultado con su criterio técnico cuando las tablas no reflejen la realidad de la situación.
Para qué sirve y para qué no
- Sirve para ordenar las situaciones de riesgo de seguridad de una empresa y priorizar la planificación de medidas con un criterio homogéneo entre centros y evaluadores.
- Sirve para estructurar la observación mediante cuestionarios de chequeo que obligan a comprobar medidas concretas.
- No sirve para evaluar riesgos higiénicos, ergonómicos o psicosociales, que requieren mediciones o métodos específicos, ni para sustituir las evaluaciones exigidas por reglamentos concretos.
- No sirve para demostrar por sí mismo el cumplimiento legal: la evaluación debe documentar los peligros, las personas afectadas, el resultado y las medidas, conforme al artículo 7 del Real Decreto 39/1997, y el método es solo un instrumento.
- No sirve para obtener valores precisos: los números son índices relativos, no probabilidades ni costes reales.
Aplicación organizativa
- Elección documentada. La empresa decide en su plan de prevención qué método utiliza para la evaluación de riesgos de seguridad y lo justifica; la NTP 330 es una opción válida entre otras (matrices simples, métodos de la guía del INSST, métodos sectoriales).
- Cuestionarios adaptados. La calidad del resultado depende de los cuestionarios de chequeo; conviene adaptarlos a los peligros reales de la actividad y revisarlos periódicamente.
- Criterio del evaluador. La asignación de niveles la realiza personal con la cualificación adecuada y se contrasta con quienes realizan el trabajo.
- Trazabilidad. Cada evaluación conserva el cuestionario, los niveles asignados, la justificación y las medidas derivadas, de modo que pueda revisarse y compararse en el tiempo.
- Integración digital. Los sistemas de gestión permiten aplicar el método de forma homogénea, generar automáticamente el nivel de intervención y enlazar cada situación con su planificación.
Límites y errores frecuentes
- Presentar la NTP 330 como método obligatorio o como el único aceptado por la Inspección de Trabajo.
- Aplicar el método a riesgos que requieren medición o evaluación específica (ruido, químicos, manipulación de cargas, psicosociales).
- Asignar niveles sin cuestionario de chequeo ni observación, a partir de la percepción general del evaluador.
- Utilizar tablas o valores alterados procedentes de fuentes no oficiales.
- Confundir el nivel de intervención con un plazo legal: los plazos de las medidas los fija la planificación preventiva, no la tabla.
- No revisar la evaluación tras las medidas, de modo que los niveles de deficiencia siguen reflejando la situación anterior.
El método tampoco incluye la valoración de la eficacia de las medidas propuestas ni el análisis de causas; ambos requieren instrumentos complementarios.
Ejemplo práctico
Situación: una empresa de mantenimiento industrial evalúa el riesgo de caída desde una plataforma de trabajo fija de 1,8 metros sin barandilla completa, utilizada a diario.
- Cuestionario. Barandilla incompleta (falta el listón intermedio y el rodapié), acceso por escalera fija en buen estado, superficie antideslizante, sin procedimiento escrito: resultado deficiente.
- Niveles. Nivel de deficiencia 6 (deficiente); nivel de exposición 3 (frecuente); nivel de probabilidad 18 (alto); nivel de consecuencias 25 (grave, lesiones con incapacidad temporal); nivel de riesgo 450.
- Nivel de intervención. II, según la tabla de la NTP 330: corregir y adoptar medidas de control.
- Medidas. Completar la barandilla con listón intermedio y rodapié, redactar la instrucción de uso y reevaluar; tras las medidas, el nivel de deficiencia pasa a aceptable y la situación sale de la prioridad.
Marco normativo y referencias técnicas
- Real Decreto 39/1997, artículos 3 a 7. Contenido, procedimiento y documentación de la evaluación de riesgos; libertad de método con confianza en el resultado.
- Ley 31/1995, artículo 16. Obligación de evaluar los riesgos y planificar la actividad preventiva.
- NTP 330: Sistema simplificado de evaluación de riesgos de accidente (INSST, 1993). Texto original del método, con sus tablas y cuestionarios de ejemplo.
- Directrices básicas para la evaluación de riesgos laborales (INSST, 2021). Criterios generales del INSST para realizar y documentar la evaluación.
En Colombia, la Guía Técnica Colombiana GTC 45 es la referencia habitual para la identificación de peligros y valoración de riesgos y utiliza una lógica parecida de niveles de deficiencia, exposición y consecuencia; en Perú y otros países, la NTP 330 se aplica con frecuencia como método de referencia sin carácter oficial.
