Qué regula el Reglamento CLP
El CLP define las clases y categorías de peligro (físicos, como explosivos, inflamables, comburentes, gases a presión, corrosivos para metales; para la salud, como toxicidad aguda, corrosión e irritación cutánea y ocular, sensibilización, mutagenicidad, carcinogenicidad, toxicidad para la reproducción, toxicidad específica en órganos diana, peligro por aspiración; y para el medio ambiente acuático y la capa de ozono), los criterios para asignarlas a partir de los datos disponibles y los elementos de comunicación asociados a cada una. La clasificación puede ser armonizada, cuando figura en el anexo VI del reglamento y es obligatoria para toda la Unión, o realizada por el propio proveedor conforme a los criterios del reglamento (autoclasificación).
La etiqueta debe contener la identidad del proveedor, la identificación del producto, los pictogramas de peligro (nueve símbolos en rombo rojo), la palabra de advertencia (Peligro o Atención), las indicaciones de peligro (frases H), los consejos de prudencia (frases P) y, en su caso, información suplementaria (frases EUH). El envasado debe ser seguro, con cierres de seguridad para niños y advertencias táctiles cuando proceda. Los proveedores notifican las clasificaciones al Inventario de Clasificación y Etiquetado de la ECHA y comunican la información sobre mezclas peligrosas a los centros de información toxicológica con el identificador único de fórmula (UFI).
El Reglamento Delegado (UE) 2023/707 introdujo nuevas clases de peligro para alteradores endocrinos para la salud humana y el medio ambiente, sustancias persistentes, bioacumulables y tóxicas (PBT) y muy persistentes y muy bioacumulables (mPmB), y sustancias persistentes, móviles y tóxicas (PMT) y muy persistentes y muy móviles (mPmM). El Reglamento (UE) 2024/2865, publicado en noviembre de 2024, revisó el CLP para reforzar la legibilidad de las etiquetas (formato, tamaño mínimo de letra y contraste), regular el etiquetado digital como complemento, las ventas en línea y a distancia, los envases recargables y la publicidad, y fijar plazos de aplicación escalonados entre 2026 y 2029, con posibilidad de aplicación voluntaria desde su entrada en vigor.
El CLP en la prevención de riesgos laborales
- Identificación de peligros. La clasificación CLP de cada producto, visible en la etiqueta y en la sección 2 de la ficha de datos de seguridad, es el punto de partida del inventario de agentes químicos y de la evaluación de riesgos del Real Decreto 374/2001.
- Fichas de datos de seguridad. El Reglamento REACH exige al proveedor entregar una ficha de datos de seguridad de 16 secciones para las sustancias y mezclas peligrosas, con información sobre peligros, composición, medidas de primeros auxilios, manipulación, controles de exposición y valores límite, propiedades y eliminación; el empresario debe ponerla a disposición de los trabajadores.
- Normativa derivada. La clasificación como cancerígeno, mutágeno o tóxico para la reproducción de categorías 1A o 1B activa la aplicación del Real Decreto 665/1997; la clasificación como inflamable o explosivo, la del Real Decreto 681/2003 sobre atmósferas explosivas; y la de sensibilizante o corrosivo orienta la selección de EPI y la vigilancia de la salud.
- Etiquetado en el lugar de trabajo. Los recipientes y tuberías con sustancias o mezclas peligrosas deben etiquetarse o señalizarse conforme al Real Decreto 485/1997, que remite a los pictogramas del CLP; los trasvases a envases no originales exigen reetiquetar.
- Información y formación. El Real Decreto 374/2001 obliga a informar y formar a los trabajadores sobre los peligros de los productos, incluido el significado de los pictogramas y las frases H y P.
- Sustitución. La clasificación permite comparar productos y aplicar el principio de sustitución por otros menos peligrosos, prioritario en la jerarquía de control.
- Compras y control de acceso. La comprobación de la etiqueta y de la ficha de datos de seguridad en la recepción evita la entrada de productos sin información o con clasificación que exige medidas no previstas.
- Emergencias. La información de la etiqueta y de la ficha orienta los procedimientos ante derrames, incendios y exposiciones accidentales, y los centros de información toxicológica disponen de la composición notificada.
Obligaciones y actores
- Fabricantes e importadores. Clasificar, etiquetar y envasar conforme al CLP, notificar al inventario de la ECHA y, para mezclas peligrosas, a los centros de información toxicológica.
- Usuarios intermedios y distribuidores. Aplicar la clasificación del proveedor o clasificar cuando modifiquen el producto, mantener el etiquetado y transmitir la información en la cadena de suministro; el Reglamento (UE) 2024/2865 refuerza las obligaciones de los distribuidores y de los vendedores a distancia.
- Empresas usuarias. Sin obligación de clasificar, pero con el deber de utilizar la información CLP en la evaluación de riesgos, el etiquetado interno, la formación y la gestión de productos.
- ECHA. Gestiona el inventario de clasificación y etiquetado, las propuestas de clasificación armonizada y la orientación técnica.
- Autoridades nacionales. El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas ejercen la vigilancia del mercado y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social controla el cumplimiento en el ámbito laboral; el INSST publica herramientas como RISKQUIM para la identificación y clasificación de peligros.
- Sistema Globalmente Armonizado. El CLP implementa el SGA de las Naciones Unidas, que facilita la coherencia con los sistemas de clasificación de otros países y con el transporte de mercancías peligrosas.
Aplicación organizativa: cómo utilizar el CLP en la gestión preventiva
- Inventariar todos los productos químicos presentes con su clasificación CLP, sus pictogramas y frases H, y obtener y archivar las fichas de datos de seguridad actualizadas.
- Utilizar la clasificación para priorizar la evaluación de riesgos y aplicar la normativa derivada (cancerígenos, atmósferas explosivas, EPI, vigilancia de la salud).
- Verificar en la recepción de productos la conformidad de etiqueta y ficha, y rechazar los que carezcan de información.
- Etiquetar los envases internos y trasvases y señalizar recipientes y tuberías conforme al Real Decreto 485/1997.
- Formar a los trabajadores en el significado de los pictogramas, las frases H y P y el uso de la ficha de datos de seguridad.
- Aplicar el principio de sustitución comparando clasificaciones y elegir productos menos peligrosos cuando sea viable.
- Seguir las actualizaciones del CLP (nuevas clases de peligro, reglas de etiquetado y plazos del Reglamento (UE) 2024/2865) y revisar el inventario y las evaluaciones cuando cambie la clasificación de un producto.
Un software de gestión preventiva permite mantener el inventario de productos químicos con su clasificación, pictogramas y fichas de datos de seguridad, vincularlos a los puestos y a las evaluaciones de riesgo, generar etiquetas internas y alertar de fichas desactualizadas o de cambios de clasificación.
Límites y errores frecuentes
- Trabajar con productos sin etiqueta conforme al CLP o sin ficha de datos de seguridad, o con fichas desactualizadas.
- Trasvasar productos a envases sin reetiquetar, especialmente a envases de alimentos o bebidas.
- Ignorar la clasificación como cancerígeno, mutágeno o tóxico para la reproducción y no aplicar el Real Decreto 665/1997.
- Confundir el pictograma o la palabra de advertencia con una evaluación de riesgos: la etiqueta informa del peligro, no de la exposición real.
- No formar a los trabajadores en la lectura de etiquetas y fichas ni facilitar su acceso.
- Desconocer las nuevas clases de peligro y los plazos de etiquetado del Reglamento (UE) 2024/2865.
El texto del Reglamento CLP, sus anexos y las guías de la ECHA detallan los criterios de clasificación y etiquetado; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una empresa de limpieza industrial incorpora nuevos productos desengrasantes y descalcificadores para sus equipos y detecta que los operarios no distinguen los peligros de cada uno.
- Inventario. El servicio de prevención solicita las fichas de datos de seguridad, registra la clasificación CLP de cada producto (corrosivo cutáneo 1B, irritante ocular, sensibilizante cutáneo en uno de ellos) y actualiza el inventario vinculado a los puestos.
- Evaluación y medidas. La clasificación orienta la evaluación conforme al Real Decreto 374/2001: se sustituye el producto sensibilizante por una alternativa sin esa clasificación, se seleccionan guantes y gafas adecuados y se establecen instrucciones de dilución y trasvase con reetiquetado.
- Formación. Se imparte formación sobre pictogramas, frases H y P, lectura de la ficha de datos de seguridad y actuación ante salpicaduras, con material visual en las zonas de almacenamiento.
- Seguimiento. Se controla la recepción de nuevos productos, se revisan las fichas ante cambios de clasificación y se planifica la adaptación a las nuevas etiquetas conforme a los plazos del Reglamento (UE) 2024/2865.
Marco normativo y de referencia
- Reglamento (CE) n.º 1272/2008 (CLP). Clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas.
- Reglamento (UE) 2024/2865. Modificación del Reglamento CLP: etiquetado, formato, venta en línea y plazos de aplicación.
- Reglamento (CE) n.º 1907/2006 (REACH). Registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias químicas; fichas de datos de seguridad.
- Real Decreto 374/2001, de 6 de abril. Protección frente a los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo; uso de la información de etiquetas y fichas.
- Real Decreto 485/1997, de 14 de abril. Señalización de seguridad y salud; etiquetado de recipientes y tuberías conforme a los pictogramas del CLP.
- Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA): Comprender el CLP. Información oficial sobre el reglamento, el inventario y las guías.
El Reglamento Delegado (UE) 2023/707 introdujo las clases de peligro de alteradores endocrinos, PBT, mPmB, PMT y mPmM; el INSST publica la herramienta RISKQUIM para la identificación y clasificación de peligros de productos químicos.
