Qué diferencia a estos equipos
AGV suele designar vehículos de guiado automático que siguen recorridos definidos; AMR se utiliza para robots capaces de adaptar su navegación dentro del entorno previsto. Las denominaciones comerciales varían: revisa funciones y límites reales del modelo.
ISO 3691-4:2023 trata requisitos de seguridad y verificación de carretillas sin conductor y sus sistemas, con AGV y AMR entre sus ejemplos. Es necesario comprobar su ámbito y las demás referencias aplicables. La etiqueta «autónomo» no demuestra que el equipo pueda circular sin restricciones junto a personas.
Evaluar la aplicación completa
Considera robot, carga, accesorios, estaciones de transferencia, control de flota y entorno. OSHA identifica peligros de impacto y atrapamiento en aplicaciones móviles. Un paso seguro para el robot vacío puede dejar de serlo con una carga que sobresale.
Analiza cruces, puertas, pendientes, visibilidad, suelos y obstáculos cambiantes. Incluye arranque, ajustes, limpieza, recuperación de fallos y mantenimiento. El riesgo no se limita a la circulación habitual: las intervenciones excepcionales pueden acercar a personas a partes o movimientos peligrosos.
Peatones, rutas y zonas de operación
Organiza recorridos y accesos para reducir encuentros peligrosos. En España, el Real Decreto 1215/1997 exige normas de circulación y medidas para proteger a trabajadores a pie frente a equipos móviles. La señalización apoya esa organización, pero no reemplaza una separación necesaria.
Define zonas de transferencia, condiciones de acceso y respuesta ante bloqueo de una ruta. Considera visitantes, personal contratista y cambios de turno. No hagas depender la seguridad únicamente de que todas las personas conozcan siempre la trayectoria prevista o escuchen un aviso.
Funciones de seguridad y puesta en servicio
Revisa con fabricante e integrador qué funciones detectan presencia, limitan movimientos o provocan una parada segura. Un sensor utilizado para navegar no debe darse por válido automáticamente como protección de personas.
La validación debe considerar configuración, carga y condiciones de uso previstas, sin exponer a personas a pruebas peligrosas. Documenta criterios de aceptación y límites de operación. Comprueba también el comportamiento ante pérdida de comunicación o energía, y cómo se reinicia el sistema sin generar movimientos inesperados.
Mantenimiento y cambios de configuración
Establece procedimientos seguros para liberar bloqueos, retirar cargas y mantener el equipo. Controla energías peligrosas y evita entrar en zonas de atrapamiento confiando solo en una pausa de software. La recarga y las baterías requieren las medidas correspondientes a su tecnología.
Revisa cambios de rutas, velocidades, cargas o instalaciones antes de aplicarlos. Mantén registros de incidencias y protecciones, y forma a quienes operan e intervienen. Un sistema inicialmente validado puede perder condiciones de seguridad si el entorno cambia sin evaluar sus consecuencias.
Ejemplo hipotético: cruce con un pasillo peatonal
Un almacén introduce un AMR para llevar contenedores a una estación. La revisión detecta que una puerta oculta a los peatones y que las cargas aumentan el espacio ocupado en el giro.
Se modifica el recorrido, se organiza el cruce y se verifican las funciones de seguridad para las condiciones previstas. También se define cómo retirar un contenedor bloqueado. La solución combina diseño y organización; no consiste únicamente en reducir velocidad o añadir una alarma sonora.
