Por qué las excavaciones son un riesgo prioritario
Un metro cúbico de tierra pesa entre una y dos toneladas. Un derrumbe parcial de la pared de una zanja de dos metros de profundidad puede sepultar a una persona en segundos, con consecuencias mortales por aplastamiento o asfixia antes de que sea posible el rescate. A ello se suman las caídas al interior de personas y vehículos, la rotura de conducciones de gas o electricidad con explosiones y electrocuciones, la inundación por rotura de tuberías o lluvia, y las atmósferas asfixiantes o tóxicas en el fondo de excavaciones profundas o próximas a alcantarillado. Las excavaciones figuran de forma constante entre las causas de accidentes mortales en construcción y en servicios de redes.
La seguridad de una excavación depende de decisiones tomadas antes de empezar: el estudio geotécnico y la caracterización del terreno, la localización de servicios enterrados, la elección del sistema de protección (talud, entibación o blindaje) según la profundidad y las condiciones, la planificación de accesos y de la evacuación de tierras, y la organización de la vigilancia diaria. El anexo IV del Real Decreto 1627/1997 recoge las disposiciones mínimas para movimientos de tierras, excavaciones, pozos, trabajos subterráneos y túneles, y el anexo II incluye las excavaciones con riesgo de sepultamiento entre los trabajos que implican riesgos especiales y exigen la presencia de recursos preventivos y su tratamiento específico en el plan de seguridad y salud.
La NTP 278 del INSST sobre zanjas y prevención del desprendimiento de tierras establece criterios sobre profundidad a partir de la cual es obligatoria la entibación o el talud (con carácter general, a partir de 1,30 metros o en terrenos inestables), tipos de entibación (ligera, semicuajada, cuajada), taludes según el tipo de terreno, distancias de seguridad para acopios y maquinaria, y accesos.
Medidas preventivas principales
- Estudio previo. Caracterización del terreno (naturaleza, cohesión, nivel freático, cargas próximas, edificaciones colindantes) y localización de instalaciones subterráneas mediante planos de las compañías, detección y catas manuales.
- Sistema de protección de paredes. Taludes con la pendiente adecuada al terreno, entibaciones de madera o metálicas, blindajes prefabricados o pantallas, dimensionados según profundidad, terreno y sobrecargas; instalados progresivamente durante la excavación y retirados de forma segura.
- Distancias al borde. Acopios de tierras y materiales a distancia suficiente del borde (con carácter general, no inferior a la profundidad de la zanja o al menos a dos metros), y vehículos y maquinaria alejados o con topes.
- Accesos y salidas. Escaleras o rampas seguras a intervalos regulares, de modo que ninguna persona se encuentre a más de una distancia razonable de una salida, y prohibición de trepar por las entibaciones.
- Protección perimetral. Barandillas, vallados o balizamiento del borde de la excavación, pasarelas protegidas para cruzar zanjas y señalización nocturna en vía pública.
- Control del agua. Achique, drenaje y protección frente a lluvia intensa; revisión de las paredes tras episodios de lluvia, heladas o vibraciones.
- Atmósferas peligrosas. Medición de oxígeno, gases y vapores en excavaciones profundas o próximas a redes de saneamiento, ventilación y procedimientos de espacio confinado cuando corresponda.
- Vigilancia diaria. Inspección de paredes, entibaciones, accesos y bordes al inicio de cada jornada y tras cualquier circunstancia que pueda afectar a la estabilidad, con registro.
Organización de los trabajos
- Plan de seguridad y salud. Definición del método de excavación, del sistema de protección y de las medidas específicas en el plan aprobado por el coordinador de seguridad y salud.
- Recurso preventivo. Presencia obligatoria durante los trabajos con riesgo de sepultamiento, conforme al artículo 32 bis de la Ley 31/1995 y al anexo II del Real Decreto 1627/1997.
- Coordinación con compañías de servicios. Autorizaciones, descargos y distancias de seguridad para excavar cerca de líneas eléctricas, gas, agua o telecomunicaciones.
- Maquinaria. Zonas de trabajo delimitadas, señalistas, prohibición de permanencia de personas en el radio de acción de la máquina y de trabajar bajo cargas suspendidas.
- Formación. Formación específica de operadores y de trabajadores en zanjas sobre riesgos, sistemas de protección, accesos y actuación ante emergencias.
- Emergencias. Plan de rescate ante sepultamiento, medios de comunicación y coordinación con servicios de emergencia.
Aplicación organizativa: cómo planificar y ejecutar excavaciones con seguridad
- Recabar el estudio geotécnico o caracterizar el terreno, y obtener de las compañías la información de servicios enterrados, con detección y catas antes de excavar.
- Definir en el plan de seguridad y salud el sistema de protección de paredes (talud, entibación o blindaje), los accesos, las distancias y las medidas frente al agua y las atmósferas peligrosas.
- Designar el recurso preventivo para los trabajos con riesgo de sepultamiento y formar a los equipos de excavación.
- Ejecutar la excavación instalando la protección de forma progresiva, sin que ninguna persona acceda a una zanja sin proteger a partir de la profundidad definida.
- Delimitar y señalizar el perímetro, instalar pasarelas y mantener acopios y maquinaria a distancia del borde.
- Realizar la inspección diaria y tras lluvias, heladas o vibraciones, con registro, y suspender los trabajos si se detectan grietas o desprendimientos.
- Disponer del plan de rescate y de los medios de comunicación, y coordinar con las compañías de servicios los trabajos próximos a sus instalaciones.
Un software de gestión preventiva permite registrar las inspecciones diarias de la excavación, la presencia del recurso preventivo, las autorizaciones de las compañías de servicios y las mediciones de atmósferas, con evidencias para el coordinador y la Inspección.
Límites y errores frecuentes
- Excavar sin localizar los servicios enterrados o confiar solo en los planos sin catas ni detección.
- Permitir el acceso a zanjas sin entibar ni talud por considerarlas poco profundas o de corta duración.
- Acopiar las tierras o situar la maquinaria junto al borde, sobrecargando las paredes.
- Carecer de accesos seguros y utilizar las entibaciones como escalera.
- No revisar la excavación tras lluvias, heladas o paradas prolongadas.
- Omitir la medición de atmósferas en excavaciones profundas o próximas a saneamiento.
Los criterios técnicos de taludes y entibaciones deben determinarse por personal competente según el terreno; esta ficha tiene carácter divulgativo.
Ejemplo práctico
Situación: una empresa instaladora de redes de agua ejecuta una zanja de 2,2 metros de profundidad en una calle urbana con tráfico y servicios enterrados.
- Planificación. Obtiene los planos de las compañías de gas, electricidad y telecomunicaciones, realiza detección y catas manuales, define en el plan de seguridad y salud blindajes metálicos prefabricados para toda la zanja y designa recurso preventivo.
- Ejecución. Excava por tramos instalando los blindajes de forma progresiva, coloca escaleras de acceso cada tramo, vallado perimetral con señalización nocturna y pasarelas peatonales, y mantiene las tierras en contenedores fuera del borde.
- Control. Inspección diaria registrada, medición de gases al inicio de cada jornada por proximidad a saneamiento y suspensión de los trabajos durante una tormenta con revisión posterior.
- Cierre. Retirada de blindajes desde el exterior conforme al procedimiento, relleno por tongadas y registro de todas las evidencias en el sistema de gestión.
Marco normativo y de referencia
- Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, anexos II y IV. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción: movimientos de tierras, excavaciones, pozos y trabajos con riesgo de sepultamiento.
- Ley 31/1995, artículo 32 bis. Presencia de los recursos preventivos en actividades peligrosas.
- NTP 278: Zanjas: prevención del desprendimiento de tierras (INSST). Criterios sobre entibaciones, taludes, distancias y accesos.
- Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a las obras de construcción (INSST). Criterios de aplicación del Real Decreto 1627/1997.
- Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio. Utilización de equipos de trabajo, incluida la maquinaria de movimiento de tierras.
El Real Decreto 171/2004 regula la coordinación de actividades empresariales aplicable a las obras y a los trabajos junto a instalaciones de compañías de servicios; las normas UNE-EN 13331 regulan los sistemas de entibación de zanjas.
